RSS

21 de Julio de 1914 / “Garantías” del Imperio Alemán / “Intransgencia” Francesa.

21 Jul

Resumen

Berchtold logra que el anciano emperador apruebe el ultimátum. El presidente francés Poincaré, en San Petersburgo, advierte al embajador austrohúngaro que “el pueblo ruso es un cálido amigo de los serbios, y Francia es el aliado de Rusia”. Durante una recepción en la legación francesa, un funcionario del ministerio de defensa galo propone un brindis “por la próxima guerra y por la victoria segura”. Mientras tanto, el confiado primer ministro serbio sale de Belgrado en gira de campaña electoral hasta el 24.


 

Las “Garantías” del Imperio Alemán

Desde el Atentado de Sarajevo, la diplomacia del Imperio Alemán, desarrollo una política bifronte, por un lado azuzaba a su aliada Austria-Hungría a mantener una política inflexible e intransigente con respecto a Serbia y por el otro calmaba a las demás potencias expresando que hacía todo lo posible por aplacar las ansias bélicas de aliada, al mismo tiempo que ignoraba saber los pormenores del supuesto telegrama que Viena enviaría a Belgrado.

Una clara demostración de esta política, fue cuando el Secretario de Estado del Ministerio de Relaciones Exteriores Arthur Zimmermann les expreso al embajador francés Jules Cambon y al Encargado de Negocio Ruso , Mikhail Bronewski que el Gobierno Imperial desconocía totalmente la política que aplicarían los austro-húngaros con respecto a los serbios.

Sin embargo el mismo funcionario expresaba en su diario esa misma jornada que su Gobierno estaba dispuesta apoyar a su aliada si esta se decidía a tacar militarmente a Serbia, a riesgo de mayores complicaciones, sin embargo creía que Viena actuaba de manera moderada e indecisa.

Estas actitudes del funcionario alemán demuestra la convicción que es el momento indicado para incentivar a su aliada para que arreglase cuentas con los odiados serbios de unas ves por todas, más allá de demostrar a las demás potencias ciertas tentativas de moderar la situación existente.

 10568839_1499215640296105_687541637093575338_n

Embajador francés en Berlín Jules Cambon.
1912156_1499215610296108_4913542892950701680_n
Secretario de Estado del Ministerio de Relaciones Exteriores Arthur Zimmermann.

 

La “Intransigencia” Francesa

Desde la humillante derrota de 1871 frente a los Prusianos, donde se vío obligada a ceder las provincias de Alsacia y Lorena, el sentimiento de revanchismo en Francia se expandió a todas las capas sociales.

Los sucesivos gobernantes de la Tercera República no veían el momento de poder vengarse de tan gran afrenta, y los militares esperaban su oportunidad ansiada de marchar hacia el este para expulsar del suelo patrio a los bárbaros germanos.

Sin dudas el recientemente electo presidente Raymond Poincaré era el máximo exponente del revanchismo anti-alemán, no dejaba pasar oportunidad para poder acorralar diplomáticamente a Berlín, tendiendo puentes con país tan disímil como era el Autocrático Imperio Ruso.
Fue en ese país durante una visita protocolar al Zar Nicolás II en donde dejo muy claro los principales puntos de la política exterior francesa.
El 21 de Julio de 1914, durante su segundo día de estadía en San Petersburgo, le expreso al Primer Ministro anfitrión Conde Ivan Logginovitch Goremykin que Francia cumpliría sus obligaciones contraídas, a la ves que rechazo de mala manera la propuesta elaborada por el Ministro de Asuntos Exteriores británico Sir Edward Grey sobre un posible principio de conversaciones austro-rusas para tratar de encaminar diplomáticamente la crisis producida desde el Atentado de Sarajevo.

Ese mismo día tuvo una breve reunión con el embajador austro-húngaro Conde Frigyes Szapáry von Szapár, en el cual a manera de advertencia le expreso lo siguiente:

“Le peuple russe sont des amis très chaudes des Serbes, et la France est l’alliée de la Russie,”

(El Pueblo Ruso es un amigo muy cálido de los serbios y Francia es aliada de Rusia)

Esta frase a lo mejor poco diplomática, dejaba muy en claro, que sí Austria-Hungría atacaba a Serbia y Rusia respondía en favor de su aliada, Francia no la abandonaría.

Por último, en una reunión reservada con su embajador en San Petersburgo Maurice Paléologue, destaco que era necesario que incentivase al Ministro de Exteriores Ruso Sergey Sazonov a que mantuviese una postura firme y decidida.

Estas actitudes demuestran en cierto sentido, que la crisis que acecha el continente europeo era vista por el duro y revanchista presidente francés como la oportunidad tantas veces esperada de ajustar cuentas de una ves y para siempre con los germanos, sus odiados “vecinos” orientales.

10421462_1499229016961434_628336997548600252_n

Imagen: Crónica del Diario Británico sobre la visita del Presidente Francés Raymond Poincairé al Zar Nicolás II y su importancia para la paz de Europa.

 

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 21 julio, 2014 en 1914

 

Etiquetas: , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: