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Archivos diarios: 8 octubre, 2014

Radomir Putnik


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Radomir Putnik (serbio cirílico: Радомир Путник), también conocido como Voivoda Putnik y cuyo nombre completo era Field Marshal Radomir Putnik  (Kragujevac, 24 de enero de 1847 – Niza, 17 de mayo de 1917) fue un legendario Mariscal de Campo y Jefe del Estado Mayor General de Serbia durante las Guerras de los Balcanes y la Primera Guerra Mundial, y tuvo un destacado protagonismo en todas las guerras en las que participó el país desde 1876 hasta 1917.

Está considerado el principal responsable de la modernización, la capacidad operativa y el espíritu de lucha del moderno ejército serbio. Desde el punto de vista militar, la característica distintiva de Putnik fue su prodigiosa memoria topográfica, gracias a la cual se le atribuía la facultad de dirigir los movimientos de las tropas desde su puesto de mando, gozando de la total confianza de sus soldados. Formó, junto con Stepa Stepanović, Živojin Mišić y Petar Bojović la élite de mandos militares serbios de la época.

Formación

A mediados del siglo XIX, la familia Putnik regresó de su exilio en Austria-Hungría a Serbia tras su liberación del Imperio otomano. El padre de Putnik, Dimitrije, ejerció como maestro en Kragujevac, donde Radomir completó su educación básica. Asistió a la Escuela de Artillería (precursora de la posterior Academia Militar) en Belgrado, donde se graduó en 1866, como octavo de su clase. En 1879, se casó con Ljubica Bojović, hija de un coronel, con quien tuvo siete hijos (tres hijas y cuatro hijos). Sus contemporáneos lo describen como un hombre ascético, introvertido, y un fumador empedernido, aunque con una gran capacidad militar. Se destacó en el campo de batalla durante las guerras balcánicas de 1877 y 1885.

Tras estos primeros conflictos, ejerció como profesor en la Academia Militar, cargo que ocupó desde 1886 hasta 1895. En 1889 fue nombrado Jefe Adjunto del Estado Mayor General, pero poco después comenzarían sus conflictos con el rey Milan I. Sus simpatías políticas y su conflicto latente con Milan I en un principio, y después con su sucesor, Alejandro I, tuvieron una nefasta influencia en su carrera, y en 1896, fue obligado a retirarse. Durante su retiro vivió dedicado a sus estudios militares.

Después del golpe de estado y asesinato del rey Alejandro I Obrenović y su esposa a manos de la Mano Negra en 1903, Putnik fue rehabilitado, promovido al rango de General y nombrado Jefe del Estado Mayor General por el nuevo monarca Pedro I Karađorđević. Desde su puesto procedió a reorganizar completamente el ejército, jubilar a los militares más veteranos y promover nuevos funcionarios, así como a actualizar las tácticas militares. El general Zivojin Mišić fue nombrado su adjunto; a pesar de los ocasionales choques entre ambas personalidades, su estricto sentido militar permitió una estrecha colaboración entre ambos.

Guerras de los Balcanes

En 1912, cuando estallaron las Guerras de los Balcanes, primero contra el Imperio Otomano, y después contra Bulgaria; el general Putnik fue puesto al frente del ejército serbio. El rey Pedro I recuperó un título de la Edad Media, el de Voivoda, equivalente en otros ejércitos al de Mariscal de Campo, y se lo adjudicó a Putnik. El conflicto culminó con los tratados de Londres y Bucarest en 1913, por los que el Reino de Serbia triplicó su territorio gracias a la adjudicación de parte de Macedonia, Kosovo, y partes de la propia Serbia. Durante ese período, Putnik también fue ministro serbio de la guerra en varias ocasiones. Algunos historiadores señalan que, gracias a la gran popularidad obtenida tras las guerras balcánicas, le fueron ofrecidas diversas riquezas por parte de la aristocracia del país, lo que Putnik rechazó, argumentando ser un hombre que “nació pobre, era pobre y moriría pobre”.

Primera Guerra Mundial

El general Putnik, en su oficina de Belgrado. Putnik, ya en un deteriorado estado de salud, organizó la defensa de Serbia en la Primera Guerra Mundial, en agosto de 1914.

Tras las Guerras de los Balcanes, comenzó a acusar problemas de salud, por lo que presentó su dimisión al rey Pedro I. Pero el monarca confiaba plenamente en Putnik, por lo que, con la Primera Guerra Mundial en ciernes, rechazó su solicitud, pidiéndole que tomara el mando estratégico sobre el ejército, mientras el resto de generales se haría cargo de las funciones operativas. Cuando estalló la crisis que dio origen al conflicto, Putnik se encontraba en Austria recibiendo un tratamiento para su enfermedad respiratoria, por lo que fue arrestado por las autoridades austrohúngaras. No obstante, y teniendo en cuenta su edad (67 años) y su estado de salud, fue puesto en libertad interpretando Francisco José I que no sería un obstáculo para sus objetivos.

A pesar del deterioro de su salud, Putnik organizó con éxito la campaña defensiva serbia ante la invasión del ejército austrohúngaro. El 12 de agosto las tropas austríacas cruzaron el Drina y comenzaron la invasión de Serbia. Putnik organizó sus fuerzas en una impresionante serie de defensas sobre el terreno, permitiendo que los austriacos avanzasen y ampliaran sus líneas de suministro, con la consiguiente exposición de sus flancos. El ejército serbio logró así varias victorias importantes, como la Batalla de Cer y la Batalla de Kolubara, constituyendo las primeras victorias aliadas contra las Potencias Centrales de todo el conflicto.

Radomir Putnik, transportado por soldados serbios en una imagen publicada en 1916.

El frente serbio se mantuvo relativamente tranquilo hasta el otoño de 1915, cuando las fuerzas austrohúngaras, alemas y búlgaras, lideradas por el Mariscal de Campo August von Mackensen, comenzaron una gran ofensiva contra Serbia con más de 300.000 soldados. Este ataque combinado en varios frentes rompió las defensas serbias, que quedaron a merced del enemigo. El 25 de noviembre, Putnik tomó su última y más dolorosa decisión: la total retirada, hacia el sur y hacia el oeste a través de Montenegro y Albania, hacia territorio aliado en las islas Jónicas.

La retirada fue uno de los acontecimientos más trágicos en la historia de Serbia. Unos 125.000 soldados serbios llegaron a la costa del Adriático y fueron embarcados en buques de transporte francés que los llevaron a las islas griegas, principalmente a Corfú. Durante la retirada, Putnik sufrió un empeoramiento en su salud, exhausto por el esfuerzo y sufriendo episodios de bronquitis, gripe y neumonía. Fue recogido por las fuerzas aliadas en Skadar y transportado a Brindisi, para pasar después a Corfú, junto con el núcleo de su ejército.

Muerte

En la atmósfera de recriminaciones entre el gobierno y el Alto Mando que precedió a la retirada, todo el Estado Mayor, incluyendo Putnik, fue destituido en enero de 1916. El voivoda fue enviado a una licencia por enfermedad a Niza, donde las autoridades francesas lo recibieron con honores y se encargaron de su tratamiento médico. Allí falleció víctima de un enfisema pulmonar el 17 de mayo de 1917, sin ver terminada la guerra. Sus restos fueron trasladados a Serbia en 1926 y enterrados con honores en una capilla en el Nuevo Cementerio de Belgrado. La tumba lleva el epitafio “La patria agradecida a Radomir Putnik”.

Radomir Putnik
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Mariscal de Campo
Años de servicio 1863-1917
Apodo Voivoda
Lealtad Reino de Serbia State Flag of Serbia (1882-1918).svg
Mandos Ministro de Guerra, Jefe de Estado Mayor
Participó en Guerra Ruso-Turca,
Guerra Serbo-Búlgara,
Primera Guerra de los Balcanes,
Segunda Guerra de los Balcanes,
Primera Guerra Mundial

Nombre real Field Marshal Radomir Putnik 1
Nacimiento 24 de enero de 1847
Kragujevac, Serbia
Fallecimiento 17 de mayo de 1917 (70 años)
Niza, Francia
 
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Publicado por en 8 octubre, 2014 en Ejercito Serbio, Personajes

 

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8 de Octubre de 1914 – Los contingentes canadienses


Los contingentes canadienses

El 4 de agosto de 1914, el Reino Unido entró a la Primera Guerra Mundial al declararle la guerra a Alemania. La declaración de guerra británica automáticamente involucró a Canadá en el conflicto, ya que seguía siendo considerada una colonia. No obstante, el gobierno canadiense tenía la libertad de determinar el grado de involucramiento del país en la guerra. Canadá finalmente envió cuatro divisiones a luchar en el Frente Occidental.

Canadá, el principal mandato británico en el continente americano, se vio envuelto en el conflicto el mismo día en que la metrópoli le declaro la guerra al Imperio Alemán, dado que controlaba los asuntos exteriores, en base a la Ley la Confederación Canadiense creada en 1867.

Ante esto el Parlamento local, con anuencia del Gobernador Prince Arthur, Duque de Connaught y Strathearny y el Primer Ministro Sir Robert Borden votó a principios de Septiembre, una ley para comenzar a reclutar voluntarios para ser enviados al continente europeo, el éxito inicial se debió a que la comunidad anglosajona tenía ansias de ayudar a sus compatriotas, mientras que los franco parlantes de la región del Québec veían la oportunidad de luchar en defensa de su nostálgica Madre Patria.

El primer contingente que se formo, fue de 50.000 soldados, de los cuáles 28.000 partieron en una larga y peligrosa travesía a través del Océano Atlántico hasta las islas británicas, el 03 de Octubre de 1914, mientras que el resto se embarco el día 08, a pesar del entusiasmo las tropas carecían de experiencia en combate, al igual que gran parte de sus oficiales y sub-oficiales.

Fueron los primeros en marchar a la batalla entre vítores y aclamaciones, aunque no serían los últimos.

Durante la Primera Guerra Mundial, todos los bandos se sirvieron de carteles para impulsar la campaña solidaria de la población civil durante la guerra. Este cartel de reclutamiento de Canadá estaba dirigido a los canadienses de habla francesa, con la advertencia de que «Inglaterra, baluarte de nuestras libertades, está amenazada». La llamada para volver a formar los regimientos de fusileros de Salaberry se remite a la guerra de 1812 entre Gran Bretaña y los Estados Unidos, cuando se otorgó el mando de un nuevo regimiento al mayor Charles de Salaberry, reclutado de entre los ciudadanos francocanadienses y miembro de una distinguida familia de Quebec, para defenderse contra una posible invasión estadounidense. Este cartel de Arthur H. Hider (1870-1952), un conocido ilustrador comercial y pintor canadiense dedicado a temas históricos de Canadá.

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Cartel de reclutamiento del Ejército canadiense destinado a los franco parlantes del Québec.
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Publicación del Periódico canadiense The Toronto World, sobre el “Segundo” Contingente de tropas enviadas al continente.
 
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Publicado por en 8 octubre, 2014 en 1914

 

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