RSS

Benedicto XV, el primer papa que paró la Primera Guerra Mundial

01 Dic

web

  • Se detuvo durante varios días entre alemanes e ingleses
  • A principios de diciembre de 1914, el papa Benedicto XV había propuesto una tregua general en todos los frentes de batalla de la Primera Guerra Mundial.
  • La Navidad sirvió para que durante unas horas, la confraternización de ambos países perdurara en la historia
La llegada de la Navidad siempre es motivo de felicidad y hermandad entre la familia y amigos. Un reducto por el cual millones de seres humanos festejan unos días de paz y emoción y se olvidan de las tristezas y penurias que asolan el día a día. A principios de diciembre de 1914, el papa Benedicto XV había propuesto una tregua general en todos los frentes de batalla de la Primera Guerra Mundial, un hecho que honró a los hombres de la contienda.

La tregua se llevaría a cabo en los días de Navidad. “En nombre de la divinidad, para que cese el uso de las armas mientras la cristiandad celebra la fiesta de la redención del mundo”.

Las esperanzas de los soldados del frente del Este por unas horas de paz y tranquilidad se vinieron abajo rápidamente. Los turcos, de religión islámica, no tenían ninguna intención de celebrar una fiesta cristiana.

En la mañana del día 24 de diciembre de 1914, en Saint-Yvon, en el saliente de Ypres, comenzaron a oírse por toda la línea del frente occidental como los soldados alemanes comenzaban a cantar villancicos, especialmente Stille Nacht (noche de paz).

Sin tiempo para relajarse, los alemanes estaban comenzado a decorar sus trincheras y encendían miles de velas. Según los observadores de artillería aliados comenzaban a mandar informes a los centros de mando alertando de lo sucedido.

Mientras, los ingleses sospechaban de las intenciones de los alemanes, creían que era una distracción para ocultar un ataque inminente, y comenzaron a acumular munición.

Llega la ansiada tregua

Eran las seis de la tarde del día 24 cuando comezaron a oirse gritos desde las trincheras alemanas, en donde que se decía a los ingleses que si no disparaban, los alemanes tampoco lo harían. Soldados alemanes comenzaron a salir de sus trincheras, sentándose en el parapeto.

No se escuchó ningún disparo por parte inglesa, y los alemanes comenzaron a entrar entre las trincheras. Poco más tarde, un oficial alemán se acercó sigilosamente hasta las posiciones inglesas y solicitó negociar con los oficiales ingleses.

Por fin llegó la hora de la verdad. Entre las 10 y las 12 de la mañana y las 14 y las 16 de la tarde del dia 25 no se produciría ningún intercambio de golpes entre ambos bandos.

La imagen más deseada por todos los medios se hacía esperar pero al final ocurrió. Soldados de ambos bandos salieron de sus trincheras y comenzaron a encontrarse en tierra de nadie.

En un ambiente de ‘paz’ anormal en una guerra, los soldados ingleses habían recibido desde Inglaterra pudding de ciruela y las llamadas cajas de la princesa Mary, una caja de metal grabada con una fotografía de la princesa Mary, hija del rey Jorge V, y lo más importante, caramelos, tabaco y chocolate.

Por su parte, el Káiser alemán había regalado a cada soldado alemán una pipa y una buena cantidad de tabaco para llenarla.

La cruda realidad unía a ambos contendientes cuando los soldados alemanes e ingleses recogían los cadáveres y los enterreban en tierra de nadie.

Pero la relajación duró muy poco. El comandante en jefe del Ejército británico en Francia, Sir John French, comenzó a emitir órdenes en las que prohibía terminantemente cualquier tipo de confraternización con el enemigo.

La paz que reinaba en esos momentos no se iba a romper porque quisieran los jefes. Los oficiales de nivel medio, los que estaban en las trincheras con los soldados, prefirieron mirar hacia otro lado e hicieron caso omiso de las órdenes recibidas.

Al amanecer del día de Navidad, la confraternización en la tierra de nadie era total. Alemanes e ingleses cantaban juntos villancicos, se intercambiaban tabaco, comida, whisky ingles.

Una de las situaciones más complejas de la tregua sucedió cuando un par de soldados ingleses que habían sido barberos comenzaron a cortar el pelo de manera gratuita a los enemigos. Un alemán, malabarista y payaso, dio una improvisada función de circo en medio de la tierra de nadie.

Rapto de dos oficiales

La tregua estuvo cerca de no concretarse. Dos soldados ingleses habían desaparecido la noche anterior y miembros del ejército alemán los secuestraron.

Los oficiales ingleses preguntaron a los oficiales alemanes si sabían algo sobre el asunto. La contestación fue que habían capturado a dos ingleses completamente borrachos, vagando por la retaguardia de la línea alemana.

Los ingleses preguntaron si ambos soldados podan ser enviados de vuelta a las líneas británicas pero los alemanes dijeron no.

Argumentaron que no podían devolverlos, ya que ambos soldados conocían ahora a la perfección la situación de todos los nidos de ametralladoras y posiciones de artillería de los alemanes, gracias a su paseo de la noche anterior.

La confraternización entre ambos bandos se repitió en muchos lugares a lo largo de la línea del frente, incluso en las posiciones ocupadas por el ejercito frances.

El partido de la paz

El incidente más famoso en el que intervinieron soldados de ambos bandos fue un partido de futbol, del que no hay constancia fotográfica, aunque diversos diarios y cartas de los soldados a sus hogares indican que el encuentro si tuvo lugar, con el resultado de victoria de los alemanes por 3 a 2.

La tregua estaba llegando a su fin. Aunque en algunos sectores duró un par de días más, en el saliente de Ypres, la tregua finalizó a las ocho y media de la mañana del día 26.

Un capitán médico británico escribió la frase “feliz navidad” en una sabana, y la mostró a los alemanes desde el parapeto. Entonces, un oficial alemán escribió “gracias por todo” en otra sabana y la mostró a los británicos.

A continuación, ambos oficiales se saludaron y se metieron en sus respectivas trincheras. Dispararon unos cuantos tiros al aire, y la guerra se reanudó.

La Navidad sirvió para que durante unas horas, la confraternización de ambos países perdurara en la historia, aunque muchos analistas piensan que esta pausa sirvió para que los ejércitos planearan de nuevos estrategias de cara a un futuro inmediato.

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 1 diciembre, 2014 en Noticias relacionadas

 

Etiquetas: , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: