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25 de Abril de 1915 – Inicio de la Campaña de Gallipoli o Çanakkale – El Desembarco Aliado.

25 Abr

Inicio de la Campaña de Gallipoli o Çanakkale. El Desembarco Aliado.

Desde finales de 1914, con el objetivo de romper el estancamiento en el Frente Occidental, el Primer Lord del Almirantazgo británico, Sir Winston Churchill les pidió a sus colaboradores del Mando Naval encabezado por el Almirante John Fisher planificar una operación para obtener una decisiva ventaja en el curso de la guerra.

Descartada la opción de un desembarco anfibio en la región de Schleswig-Holstein en el norte de Alemania sobre la costa del Mar del Norte, se comenzó a planificar un ataque naval con el objetivo de ocupar los estrechos de los Dardanellos y del Bósforo que unía a los mares interiores como el de Mármara y Negro con el Egeo y Constantinopla, la capital del Imperio Otomano. El objetivo además de derrotar y retirar de la guerra a un aliado de las Potencias Centrales era aliviar la situación de Rusia que además tenía intenciones de ocupar la región para así lograr la tan anhelada salida al Mar Mediterráneo.

La flota combinada británica, comandada por el vicealmirante Sir Sackville Carden siendo luego reemplazado por el contralmirante Sir John de Robeck y la francesa por el almirante Émile Guépratte comenzó las operaciones navales en la mañana del 19 de Febrero de 1915 bombardeando los diferentes fuertes y puertos, a pesar que durante las primeras semanas obtuvieron algunos éxitos, la colocación de efectivas minas submarinos, más la hábil defensa costera a cargo del general Cevat Çobanlı, asesorado por oficiales alemanes llevó a que finalmente para el 18 de Marzo, luego de duros combates, la operación naval culminó en un rotundo fracaso. El objetivo de ocupar los estrechos y la capital otomana solo con navíos no se podía cumplir.

Para hacer frente a esta adversidad, el mando aliado comenzó a fines de Marzo de 1915, a planificar una operación de desembarco, el Ministro de Guerra británico el respetado héroe de las guerras coloniales, General Lord Horatio Kitchener comenzó a concentrar la llamada Mediterranean Expeditionary Force (Fuerza Expedicionario del Mediterráneo) compuesta por unos 78.000 soldados, de los cuales había varios contingentes de los llamados Australian and New Zealand Army Corps-ANZAC (Cuerpos Armados Australianos y Neozelandeses), designando como comandante al General Sir Ian Hamilton. Por su parte los franceses, en su mayoría tropas coloniales, bajo el mando del mando del General Henri Gouraud comenzaron a concentrarse en los alrededores de Alejandría en el protectorado británico de Egipto, formando el llamado Corps Expeditionnaire d’Orient (Cuerpo Expedicionario de Oriente).

Mientras los soldados entrenaban tácticas de desembarco en la recientemente ocupada isla griega de Lemos, lo cual generó un entredicho diplomático aunque al final Atenas cedió dado que el objetivo era su eterno enemigo, Sir Hamilton, junto a sus oficiales y los franceses comenzó a organizar aunque con cierto retraso, el ataque que básicamente consistiría en una primera etapa en un ataque sobre el Cabo Helles y Sedd el Bahr. Las operaciones consistían en tomar y asegurar la orilla norte de los estrechos capturando las diferentes fortalezas y puestos de artillería para así permitir el paso de la flota naval hacia el Mar de Mármara y así poder ocupar Constantinopla. Otro factor clave era que el mando aliado se mostraba confiado por la aparentemente escasa preparación militar de los soldados enemigos.

Por su parte el mando otomano, encabezado por el Ministro de Guerra y verdadero líder del gobierno, Ismail Enver Pasha, comenzó a reforzar la defensa de toda la región de los estrechos, asignando para ello al V° Ejército, comandado por el General alemán Otto Liman von Sanders, antiguo jefe de la misión militar que tuvo como objetivo modernizar a las fuerzas armadas otomanas. A pesar de las tensiones existentes se comenzaron a discutir la manera de hacer frente a la inminente invasión.

Si bien había acuerdo en que la mejor manera de defender las posiciones era ocupar las tierras altas, la discrepancia estaba en la posible zona de desembarco, por su parte el joven Teniente Coronel Mustafa Kemal creía que tendría lugar en el Cabo Helles y en Gaba Tepe al sur de la Península de Gallipoli, por su parte el General von Sanders creía que sería en la costa asiática de la Bahía de Besika, la posición más cercana para amenazar sus propias líneas de comunicación. Finalmente la postura del comandante alemán se impuso, por lo que desplego a varias de sus divisiones al norte de la península. Por su parte, el Teniente Coronel Kemal desplegó a su división más al sur donde él mismo había estipulado el ataque. En definitiva, con el arribo de una división desde Constantinopla, las fuerzas otomanas sumaban en un principio unos 63.000 soldados. El retraso del ataque enemigo, le dio más tiempo aún al comandante del III° Cuerpo Esat Pasha, quien contaba con el Coronel alemán Hans Kannengiesser como adjunto, a preparar más las defensas ya que daba por sentado que el desembarco se produciría en su sector.

Finalmente el General Sir Hamilton puso como fecha de ataque el 23 de Abril de 1915, que debió cancelarse a causa del mal tiempo, por lo que finalmente el día 25 de Abril la operación comenzó con dos desembarcos simultáneos.

– Desembarco en el Cabo Helles.

La llamada Playa V constaba de 300 yardas (270 metros) de largo por unas 10 yardas (9,10 metros) mientras que a su izquierda se encontraba el Fuerte Etrugrul, a su derecha estaba el antiguo castillo de Sedd el Bahr, teniendo a la llamada colina 141 enfrente. Para su defensa el comandante del sector el coronel Halil Sami Bey contaba con compañía reforzada por cuatro ametralladoras Maxim de fabricación alemana.

Por su parte las fuerzas de invasión bajo el mando del Teniente Coronel Sir Aymler Hunter-Weston comenzaron a desembarcar en la mañana del 25 de Abril de 1915, siendo los miembros del célebre Royal Dublin Fusiliers Regiment los primeros en acercarse a las costas en botes de remos. El resto, en su mayoría regimientos irlandeses (Irlanda aún era parte del Imperio Británico), lo hizo en buques especialmente preparados que se acercaron a las costas. A pesar que la playa parecía desierta, ni bien se acercaron los otomanos abrieron fuego, no solo desde las alturas, sino con fuego de la artillería pesada desde las fortificaciones circundantes. Por lo que muchos hombres perecieron o fueron heridos y se ahogaron. Los que sobrevivieron encontraron refugio al otro lado de la playa. Otros batallones lograron desembarcar intactos en el flanco derecho y lograron ocupar la aldea de Camber, sin embargo sufrieron un duro contraataque siendo rechazados una vez más hacia las playas.

Hacia las primeras horas de la mañana el Teniente Coronel Hunter-Weston comenzó a recibir informes positivos sobre los progresos de los desembarcos en la cercana Playa W, sin embargo la realidad era muy distinta ya que a pesar de enviar una segunda ola a las 09.00 hs. de la mañana, sin embargo fueron rechazados por la dura resistencia de las fuerzas otomanas bien atrincheradas y dirigidas por competentes suboficiales alemanes. A medidas que las pérdidas se iban acumulando, a las 10:21 hs., el General Sir Hamilton que observaba los movimientos desde el buque HMS Queen Elizabeth, le ordeno a su subalterno el Teniente Coronel Hunter-Weston que suspendiese el desembarco en la playa V y desviar el resto de las fuerzas a la comprometida playa W.

Hacia las 04:00 hs. de la tarde de esa misma jornada, los buques HMS Queen Elizabeth, HMS Albion y HMS Cornwallis bombardearon sin mucho éxito las fortificaciones enemigas en la llamada playa V, y hacia las 07:00 hs. un nuevo intento de un poco más de un centenar de soldados fueron rechazados con graves pérdidas.

A pocas millas de la Playa V, se encontraba la S, más pequeña y rodeada de varios acantilados, protegida en la cima por una batería de cañones dispuesta en las ruinas del fuerte Tott, mientras que un solo pelotón de soldados se atrincheraba en la arena. Por su parte, los batallones británicos, en su mayoría galeses, lograron llegar a la costa sin ser alcanzados por el fuego de la artillería, aunque fueron recibidos por el fuego de la infantería, que transportaba escaleras para así subir por los acantilados y tomar los cañones. Para hacer frente a las dificultades, el comandante del HMS Cornwallis Capitán de Navío Davidson, ordenó sin pedir autorización el desembarco de marineros e infantes de marina.

Hacia mediados de la mañana, la playa y lo acantilados fueron tomados y a pesar de ver la desastrosa situación en la vecina Playa V, su comandante priorizo consolidar durante toda jornada la posición, perdiendo también la oportunidad de atacar la retaguardia de las fortificaciones otomanas en el castillo Sedd el Bahr.

A diferencia de las dificultades en las Playas de Desembarco V,W y S, la X, que tenía unas 200 yardas (180 mts.) de largo rodeada por acantilados, siendo defendida solamente por poco más de una docena de soldados que fueron sorprendidos por el bombardeo del HMS Implacable, por lo que los remolques pudieron llegar a las playas sin pérdidas, desembarcando a los soldados, que para las 06:30 hs. tomaron los acantilados sin pérdidas ocupando una hora después una pequeña aldea cercana. Asegurada la posición se inició un ataque en dirección a la cercana playa V, sin embargo fue frenado por el fuego de armas ligeras.

Por último la Playa Y, que se era la más alejada hacia el norte, se encontraba en las cercanías a la aldea de Krithia, detrás de las líneas defensivas otomanas en todo el Cabo Helles. El mar era más profundo que las demás playas lo cual permitía un desembarco óptimo, además las fuerzas otomanas más cercanas estaban a un par de kilómetros. Por lo que a las primeras horas de la mañana varios buques se aproximaron y comenzaron a trasbordar a las tropas a los remolcadores para así poder llegar a las playas. Una vez desembarcadas, tomaron sin mucha resistencia los acantilados de los alrededores tomando prisioneros a unos sorprendidos artilleros. A media mañana Sir Hamilton tomo fue informado de la ventajosa situación, por lo que ordenó un avance hacia el interior del Cabo Helles, sin embargo el mismo comenzó muy lentamente a media tarde, avanzando varios metros sin encontrar rastros del enemigo. A pesar de lo prometedor avance, desinteligencia en las comunicaciones llevó al mando de la operación a ordenar el atrincheramiento de los soldados para reforzar las posiciones.

Por su parte en horas del mediodía el comandante otomano de la región, Sami Bey, envió un batallón de infantería y una batería de artillería para hacer frente al desembarco. Para mediados de la tarde comenzó el contraataque otomano contra las cabezas de playas aliadas, sin embargo el fuego de la artillería naval logró rechazarlos. Cerca de la medianoche un nuevo ataque fue lanzado, sin embargo fue una vez más rechazado, gracias a la determinación de las diferentes unidades británicas, aunque la moral comenzaba a decaer.

Para el final de la jornada, el inmenso esfuerzo de los desembarcos en el Cabo Helles no había logrado el objetivo deseado, no solo a causas de la determinación de los defensores otomanos bien dirigidos, en su mayoría por oficiales alemanes, sino también una cierta falta de coordinación entre los diferentes mandos.

– Desembarco de los ANZACS.

Mientras que en el Cabo Helles, la fuerza de desembarco estaba compuesta en su mayoría por soldados procedentes de las Islas Británicas, en la llamada Ensenada de Kabatepe la principal fuerza de desembarco estaba compuesta por el ANZAC ( Australian and New Zealand Army Corps), bajo el mando del General William Riddell Birdwood.
A la 01 de la mañana del 25 de Abril, las primeras fuerzas australianas y neozelandesas comenzaron a embarcarse en los remolcadores que los llevarían hasta las costas, casi dos horas después llegaron a la sede de la 9° División del Teniente Coronel Mustafa Kemal los primeros informes sobre movimientos poco frecuentes en el mar, lo que elevó el nivel de alerta.
Finalmente a las 04.30 hs. los centinelas otomanos comenzaron a disparar contra las embarcaciones y los primeros soldados que ya habían tomado posición en la playa Z, o Ari Burnu, su nombre turco. Pese a un error en el área de desembarco de casi 2 millas y de encontrarse rodeado por acantilados, los llamados ANZACS estaban fuera del alcance del fuego de la artillería enemiga que se encontraba en la cima, que fue bombardeada por los buques de la Royal Navy que habían sido utilizadas como transportes de tropas. Con este fuego de protección varios batallones australianos comenzaron avanzar al interior en dirección de la llamada Meseta de Plugge, logrando hacerse con el control de una serie de trincheras abandonadas hacia poco tiempo por los otomanos.

Esta situación llevó al mando otomano a comenzar a mover a sus tropas en horas de la madrugada para tratar de frenar el avance aliado, por lo que finalmente hacia las 09:00 hs. de la mañana, los primeros refuerzos comenzaron a concentrarse en los alrededores de la pequeña aldea de Kavak Tepe, mientras que una hora más tarde, el mismo Teniente Coronel Kemal junto refuerzos logró frenar a varios soldados que huían desde la playa, y comenzó a organizar un contraataque.
Para reforzar sus posiciones, el mando aliado lanzó una nueva ola de desembarco en las primeras horas de la mañana, que a diferencia del anterior fue sumamente caótico, y si bien comenzaron a avanzar en dirección de la estratégica colina llamada Baby 700, sendos contraataques otomanos los obligaron atrincherarse en la playa.

Este fracaso, llevo a que en las primeras horas de la tarde, una tercera ola de desembarco arribara a las costas, compuesta esta vez en su mayoría por soldados neozelandeses, que para sumar confusión a la situación, no pudieron recibir el apoyo de la artillería dado a problemas de transporte.
Al igual que el desembarco en el Cabo Helles, y pese a tener una menor dimensión, el accionar de los ANZACS, pese a su valentía, sufrieron no solo por la resistencia de los otomanos sino por problemas propios de la planificación del alto mando aliado.

Para el final del 25 de Abril de 1915, el comandante en jefe aliado, el General Sir Hamilton hacia un análisis poco alentador sobre los logros de ese día, dado que si bien sus fuerzas habían logrado reforzar sus posiciones en las playas, la resistencia otomana les había negado la posibilidad de avanzar hacia el interior. Sin dudas esta primera jornada de combates hacía caer el concepto de la escasa capacidad de combate del enemigo, por lo que la campaña se presentaba mucho más dura de lo que realmente se creía.

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Mapa de los lugares de desembarco en el Cabo Helles.

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Mapa de los lugares de desembarco por parte de los ANZACS en la ensenada de Kabatepe.
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Publicado por en 25 abril, 2015 en 1915

 

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