RSS

Archivo de la etiqueta: Imperio Austrohúngaro

Declaración de Mayo


web

La Declaración de Mayo de 1917 fue una proclama de los diputados eslavos del sur del Parlamento de Cisleitania a favor de la unión de los territorios de población serbia, croata y eslovena en una nueva unidad administrativa en el Imperio Austrohúngaro. Su rechazo por el Gobierno austriaco, que defendió la estructura administrativa dual, hizo que el movimiento que nació de la Declaración se fuese radicalizando hasta reclamar abiertamente la independencia en 1918.

La Declaración

El 30 de mayo de 1917, el día en que volvía a reunirse el Reichsrat austriaco tras un largo periodo de gobierno sin parlamento, los diputados croatas de Istria y Dalmacia se unieron a sus colegas eslavos del grupo parlamentario yugoslavo (Jugoslavenski klub) para reclamar la creación de una nueva unidad territorial democrática que englobase las áreas de población serbia, croata y eslovena, modificando la división en dos del Compromiso Austrohúngaro de 1867.La Declaración no presuponía una derrota austrohúngara en la guerra y era compatible con el mantenimiento de la dinastía Habsburgo, pero no con el sistema de poder dual acordado por el emperador Francisco José y la aristocracia magiar en 1867. Por otro lado, tampoco tenía posibilidades de salir adelante en caso de una victoria total de los Imperios Centrales, que hubiese dejado intacta la estructura del Imperio: se basaba en la posibilidad de una paz pactada entre los dos bandos que diese lugar a reformas territoriales en el Estado. Cuando esta paz no tuvo lugar, el movimiento yugoslavista fue radicalizándose, pasando de las medidas dentro del Imperio a la defensa de la independencia.

Consecuencias

La Declaración recibió el apoyo del Partido Croata por los Derechos y de algunos diputados serbios en el Parlamento autónomo de Croacia-Eslavonia, disidentes de la Coalición gobernante, siendo rechazada por los frankovci, partidarios del gobierno imperial. La Coalición Croato-serbia, favorable en secreto al proyecto, decidió no pronunciarse sobre la misma al hallarse en el gobierno de la región, temerosa de la reacción del gobierno de Budapest. Stjepan Radić y sus partidarios del Partido Campesino Croata también respaldaron la Declaración.

En la región de Bosnia-Hercegovina, única no perteneciente a alguna de las dos unidades administrativas imperiales sino gobernada por el ministerio de finanzas común austrohúngaro, la Declaración llevó a los partidos a convertir sus programas al yugoslavismo.

En los territorios de población eslovena, en Istria y en Dalmacia la declaración impulsó el nacimiento de un movimiento de protesta nacionalista que reclamaba como mínimo la aplicación del programa de la declaración, exigiendo el derecho de autodeterminación. La radicalización del movimiento llevó a los más serios motines en Cisleitania protagonizados por soldados eslovenos regresados de Rusia, en mayo de 1918 y a la defensa de la Declaración entre los marineros eslovenos que participaron en el motín de las unidades navales de la bahía de Cattaro a comienzos de año. En el mismo mes de mayo el partido socialdemócrata esloveno se unió al movimiento a favor de la Declaración.

El movimiento en favor de la Declaración no se frenó ni con las victorias austro-germanas en el frente italiano ni el temporal abandono por parte de la Entente de su intención de desmembrar el Imperio en enero de 1918 (debido a la posibilidad de lograr una paz negociada). En enero de 1918 el Grupo parlamentario Yugoslavo, aprovechando la Paz de Brest-Litovsk, solicitó que se tratase internacionalmente la situación de los serbios, croatas y eslovenos del Imperio. En marzo representantes de los partidos eslavos se reunieron en Zagreb para tratar de aumentar la cohesión del movimiento, aunque sin contar aún con el respaldo de la Coalición Croato-serbia.

Acontecimientos relacionados

La Declaración precedió por escasos meses a la Declaración de Corfú del 20 de julio de 1917, acordada por el gobierno del Reino de Serbia y los representantes del Comité Yugoslavo, en el que ambas partes se comprometían a tratar de lograr un nuevo estado que uniese a los eslavos del sur del Imperio austrohúngaro con los estados serbio y montenegrino lo que suponía, a diferencia de la de Mayo, la disolución del Imperio.

 
Deja un comentario

Publicado por en 30 mayo, 2017 en 1917, Tratados

 

Etiquetas: , , , , ,

Tratado de Londres – 26 de Abril de 1915


El Tratado de Londres, también conocido como Treaty of London (en inglés) o Patto di Londra (en italiano), fue firmado en Londres el 26 de abril de 1915. Por él Italia entró en la Primera Guerra Mundial del lado de la Entente. El tratado era secreto y los países firmantes fueron: El Reino de Italia, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, Francia y el Imperio Ruso.

Según el tratado, Italia recibiría las zonas habitadas por italianos en el Imperio Austrohúngaro, gran parte de la costa dálmata y el resto de los territorio balcánicos del Imperio Austrohúngaro se repartiría entre tres Estados independientes: el Reino de Serbia, el Reino de Montenegro y Croacia.

A cambio, Italia se comprometía a abandonar la Triple Alianza, que la unía a los imperios alemán y austrohúngaro y entrar en la guerra del lado de la Entente. El cambio de bando se había acordado ya a comienzos de septiembre de 1914 en un convenio secreto firmado en Londres. La entrada en la guerra debía producirse en menos de un mes desde la firma del tratado y así se hizo, siendo la declaración de guerra italiana proclamada el 23 de mayo.

La aplicación del tratado quedó muy condicionada por la disolución del Imperio Austrohúngaro y el surgimiento de nuevas naciones, especialmente Yugoslavia, que no estaban dispuestas a aceptar las concesiones prometidas a Italia por la Entente, y por la entrada en la guerra de los Estados Unidos, que definieron nuevos objetivos bélicos y se negaron a admitir la entrega de territorios de mayoría eslava a Italia. Finalmente Italia obtuvo parte de los territorios prometidos en una serie de acuerdos rubricados en el primer lustro de la década de 1920, aunque el régimen fascista mantuvo la teoría de que el país había sido engañado y perdido lo que le correspondía por las maquinaciones de sus aliados.

Negociaciones italianas

El 16 de octubre de 1914, murió el principal ministro del gabinete de Antonio Salandra y este cayó a finales de mes, siendo reconstituido el 5 de noviembre de 1914 con la presencia del nuevo ministro de Exteriores Sidney Sonnino. De ideas claras y moderado, Sonnino se había mostrado partidario de la inclusión del Reino de Italia en la Triple Alianza desde el comienzo. Ya en el verano de 1914 había defendido la entrada en guerra de Italia del lado de los Imperios Centrales. En noviembre, aún inseguros de su duración en el cargo, el primer ministro y su ministro de Exteriores se mostraron muy cautos hacia los bandos enfrentados. A pesar de una campaña de prensa a favor de la inclusión de Istria y Dalmacia (con un 96 % de población eslava en la segunda y un 54 % en la primera) el Gobierno no exigió su entrega, aunque el diario de Sonnino, el Giornale d’Italia, se mostró favorable a los irredentistas.

El ministro de Exteriores italiano, Sidney Sonnino, que llevó a cabo negociaciones secretas en paralelo con los dos bandos enfrentados en la Primera Guerra Mundial, firmando finalmente el Tratado de Londres con la Entente.

El 3 de diciembre de 1914, el Gobierno recibió el respaldo del parlamento y Sonnino decidió pasar a la acción, ordenando al embajador italiano en Viena, el duque de Avarna, que reclamase compensaciones territoriales al Imperio Austrhúngaro de acuerdo al artículo VII del pacto de la Triple Alianza. El Gobierno de Viena no había respetado las cláusulas del tratado de alianza, que estipulaban la consulta al resto de aliados antes del comienzo de operaciones militares y la compensación a Italia en caso de ventajas en los Balcanes para Austria-Hungría, y había permitido así que el Gobierno de Roma pudiese mantener la neutralidad en la guerra. Una vez quedó clara la imposibilidad de un rápida victoria austro-germana, Italia decidió negociar con los dos bandos para lograr el mayor beneficio posible de la situación.

El 24 de diciembre de 1914, tras un tiroteo en el puerto de Valona, la ciudad fue ocupada por tropas italianas, teóricamente para proteger a los residentes italianos. Sonnino se apresuró a asegurar a los austrohúngaros que la ocupación sería temporal, para evitar que a su vez exigiesen compensaciones territoriales como él mismo estaba haciendo por el ataque al Reino de Serbia.

Aunque Sonnino apoyaba la campaña de prensa que reclamaba la entrega de Dalmacia al Reino de Italia, el Gobierno no exigía aún su entrega, usando la publicidad simplemente para que el Gobierno vienés accediese a entregar el Trentino y Trieste, sus verdaderos objetivos en aquel momento. Las conversaciones entre Sonnino y el embajador austrohúngaro Macchio no lograron sus frutos ya que este último utilizó una táctica dilatoria para retrasar las posibles compensaciones territoriales a Italia.

El ministro de Exteriores austrohúngaro, el conde Leopold Berchtold, fue entonces sustituido por el húngaro barón Esteban Burián, amigo y protegido del primer ministro húngaro Esteban Tisza. Berchtold se había mostrado contrario a las indicaciones alemanas de acceder a las peticiones territoriales italianas. Burián mantuvo la misma actitud de su predecesor, convencido de que las amenazas de Sonnino eran un farol.

El 17 de febrero de 1915, Sonnino exigió tener derecho a veto sobre las operaciones militares austrohúngaras en los Balcanes a menos que el Gobierno de Viena cediese a las reclamaciones italianas. La delicada situación del frente oriental, la epidemia de tifus que acababa de estallar en la península balcánica y la actitud de Sonnino detuvieron las operaciones militares de Viena durante los primeros meses de 1915. Alemania redobló sus presiones sobre el Gobierno austrohúngaro para satisfacer a los italianos.

El 9 de marzo de 1915, Burián comunicó al embajador italiano su disposición a negociar la cesión de territorio austrohúngaro, a lo que hasta entonces su Gobierno se había negado.

Sergéi Sazónov, ministro de Exteriores ruso y principal opositor a las exigencias italianas para entrar en la guerra del bando de la Triple Entente por sus efectos adversos para las aspiraciones eslavas en los Balcanes.

Mientras y secretamente, sin embargo, Sonnino había dado instrucciones al embajador italiano en Londres, el marqués Imperiali, para que comenzase conversaciones con la Triple Entente y expusiese las condiciones bajo las que Italia estaba dispuesta a entrar en la guerra de su lado. Sonnino se mostró especialmente interesado en mantener secretas estas conversaciones paralelas y en ocultarlas al Gobierno serbio. A partir de ese momento, Sonnino mantuvo negociaciones paralelas con los dos bandos enfrentados. Las exigencias italianas se presentaron a Lord Grey el 4 de marzo.

Serbia y los representantes del Comité Yugoslavo acabaron enterándose de los manejos de Sonnino, teniendo en el ministro de Exteriores ruso, Sergéi Sazónov a su mejor defensor. Italia explicó su deseo de obtener Dalmacia no por su población italiana, sino por razones estratégicas, para controlar el Adriático. Durante las siguientes semanas, Sazonov se mostró contrario a las exigencias italianas, que consideraba excesivas, mientras que los Gobiernos francés y británico mostraban su impaciencia porque Italia entrase cuanto antes en la contienda, creyendo que su participación les daría la victoria.

El 29 de marzo de 1915, el Gobierno italiano renunció por fin a conseguir Split, lo que los franceses utilizaron para presionar a los rusos y empujarles a aceptar el resto de reclamaciones italianas.Sazonov, sin embargo, no accedió, considerando estas contrarias al principio de nacionalidad por el que supuestamente estaban combatiendo. La opinión pública rusa se preocupaba por el destino de las poblaciones eslavas y especialmente por la serbia, y el ministro de Exteriores ruso creía que no aceptaría las concesiones que Italia exigía.

El 1 de mayo de 1915, Edward Grey fue relevado en las negociaciones por Herbert Henry Asquith por parte británica.

Mientras, las negociaciones con Viena encontraron un nuevo escollo: la exigencia italiana de que los territorios cedidos fuesen entregados de inmediato (21 de marzo de 1915) y no tras el final de la guerra, como proponían los austrohúngaros. El 27 de marzo de 1915, Burián comunicó al embajador italiano que el emperador había accedido a entregar el Trentino a cambio de la neutralidad italiana y su aquiescencia a las campañas austrohúngaras en los Balcanes. El 8 de mayo de 1915, Sonnino respondió a la propuesta con un memorándum de once artículos con las reclamaciones italianas.

Mientras tanto, entre marzo y abril, se aceleraron los preparativos militares en Italia. En Londres Asquith redactaba una propuesta que reflejaba la postura rusa, como última oferta para los italianos. El 9, ante la falta de acuerdo, volvió a presentar una propuesta por la que Italia conseguía la costa dálmata entre Zara y el cabo Planka, Curzola y sus islas menores, y la desmilitarización de la costa entre Planka y Cattaro, salvo la que se entregaría a Serbia. El 14, el marqués Imperiali aceptó esta oferta, renunciando a la península de Sabioncello. Sólo reclamó que no se erigiesen fortificaciones en la cercanías de Cattaro, mientras que Sazonov aceptó que la representación internacional de Albania quedase en manos italianas. Siguió exigiendo, sin embargo, que continuasen las negociaciones sobre ciertos detalles.

Francia y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda presionaron entonces al zar Nicolás, que ordenó ceder a Sazonov, a pesar de sus aprensiones sobre lo correcto del pacto. El 21 de abril de 1915, Sazonov indicó al embajador ruso en el Reino Unido que rubricase el acuerdo.

El 16 de marzo de 1915, el Gobierno austrohúngaro respondió a las exigencias italianas, de manera en general negativa. Ante esta, el pacto con la Entente se firmó el 26 de mayo de 1915 en Londres, comprometiéndose el Reino de Italia a entrar en guerra inmediatamente contra el Imperio Austrohúngaro y el Imperio Alemán y a no firmar una paz por separado.

Reparto de territorios

Según el acuerdo, Italia recibiría:

Territorios ofrecidos por la Entente a Serbia y a Montenegro en 1915:      Territorio asignado a Serbia      Territorio a repartir entre Serbia y Montenegro

  1. El Tirol hasta la separación de cuencas, situada en los Alpes, que incluía las provincias del Trentino-Alto Adigio.
  2. Trieste.
  3. El condado de Gorizia y Gradisca.
  4. Istria, sin Fiume (Rijeka).
  5. Parte de Carniola (los distritos de Vipava, Idrija y Ilirska Bistrica, excluyendo Postojna).
  6. El norte de Dalmacia, incluyendo Zara (en croata: Zadar) y la mayoría de las islas del Adriático.
  7. El archipiélago del Dodecaneso, controlado desde la Guerra ítalo-turca de 1911-1912.
  8. Vlorë (en italiano: Valona).
  9. El control de la política exterior de la nueva Albania, reducida por la partición de la mayoría del territorio entre el Reino de Serbia y Reino de Grecia.
  10. Parte de las colonias alemanas en África y Asia, en caso de que Francia y Reino Unido obtuviesen nuevas colonias. Se confirmaba además la posesión italiana de Libia.
  11. Antalya, en caso de que se repartiese Asia Menor.

Con los cambios fronterizos propuestos entre Italia y el Imperio, basados tanto en la unión de los italianos del Imperio Austrohúngaro como en razones de defensa estratégica, aquella recibía una minoría de cerca de un cuarto de millón de alemanes y tres cuartos de millón de eslavos. Las ganancias territoriales en el Adriático garantizaban también el control del mismo, una de las aspiraciones italianas.Las concesiones al Reino de Italia se agrupan en cuatro sectores, definidos con precisión variable:

  • El Noroeste, donde las peticiones italianas habían quedado satisfechas.
  • El Adriático y los Balcanes, donde Italia había tenido que realizar algunas concesiones.
  • Asia Menor, donde las concesiones eran más generales y menos definidas.
  • África, donde la ambigüedad de las cláusulas era mayor.

A Serbia se le prometió:

  1. La costa dálmata entre Krka y Ston, incluyendo la península de Pelješac (en italiano: Sabbioncello), el puerto de Split (en italiano: Spalato), y la isla de Brač (en italiano: Brazza).

A Montenegro se le adjudicaban:

  1. La costa dálmata entre Budva y Ston, incluyendo Ragusa y la bahía de Kotor (en italiano: Cattaro, desmilitarizado), excluyendo la península de Pelješac.
  2. La costa sur, hasta el puerto albanés de Shëngjin (en italiano: San Giovanni di Medua).

Asimismo, aunque sin mucho detalle, se prometió al Reino de Serbia:

  1. Bosnia y Herzegovina.
  2. Srem.
  3. Bačka.
  4. Eslavonia (a pesar de los reparos italianos).
  5. Partes de Albania, que quedaría dividida entre el Reino de Serbia, el Reino de Montenegro y el Reino de Grecia, sin detallar.

La ciudad adriática de Fiume, objeto de duras disputas en la posguerra entre Italia y Yugoslavia, quedaba asignada «a Croacia, Serbia y Montenegro».

Los italianos reclamaron que la posesión de la costa entre Zara e Istria se decidiese tras la guerra, a lo que accedieron los países de la Entente. Además, insistieron en que no debía comunicarse el acuerdo a Serbia,cosa que no lograron, pues la Entente envió una nota oficial sobre el mismo el 4 de agosto de 1915 en la que se indicaban sus ganancias territoriales que recibiría al terminar la guerra. A finales de abril de 1915, partidarios de Yugoslavia en Gran Bretaña ya conocían a grandes rasgos las características del acuerdo, gracias a las confidencias de Sazonov, obtenidas por Frano Supilo.

Sonnino, a pesar de haber firmado el pacto con la Entente, alargó las negociaciones con Viena. El 3 de mayo de 1915, el embajador austrohúngaro en Roma se enteró de la conclusión de las negociaciones con la Entente y avisó a Burián, que trató de mejorar su oferta anterior a los italianos, pero demasiado tarde: el mismo día Sonnino rescindía la alianza con los Imperios Centrales. Aun así recibió a Macchio el 6, mostrándose dispuesto a comunicar sus propuestas al gabinete.

La población, inflamada repentinamente de nacionalismo, forzó al parlamento, favorable a mantener la neutralidad del país, a aprobar el pacto con la Entente, haciendo caer al gabinete de Salandra el 13 de mayo de 1915. Rechazada la renuncia por el rey, el parlamento se avino a aceptar el Tratado y a conceder plenos poderes al Gobierno el 20 de mayo de 1915, por amplia mayoría.

El 23 de mayo de 1915, se declaraba la guerra al Imperio Austrohúngaro, aunque no con los resultados esperados por los Aliados.

El pacto, que debía haber permanecido en secreto, fue publicado por los bolcheviques rusos tras su toma del poder en el diario Izvestia, en noviembre de 1917.

Clarificación: el acuerdo de St. Jean de Maurienne

La futura repartición del Imperio otomano se decidió entre los tres socios originales de la Triple Entente, sin tener al comienzo en cuenta a Italia. Esta no recibió información sobre los acuerdos anteriores o posteriores al tratado por el que entró en la contienda y sus intentos de lograr esta información fueron baldíos hasta el otoño de 1916. Dada la vaguedad de la cláusula sobre el Imperio otomano del tratado, continuaron las negociaciones para definir con más claridad la porción que le correspondería a Italia en caso de desmembramiento del Imperio, lo que se logró en el acuerdo de St. Jean de Maurienne en abril de 1917. A cambio Italia reconocía los acuerdos anteriores franco-británicos, en especial el Tratado Sykes-Picot.

Italia habría de obtener el suroeste de Asia Menor, llegando hasta la concesión francesa por el Este y hasta Esmirna por el Norte, junto con una zona de influencia al norte de esta. El acuerdo, sin embargo, quedaba sujeto a la aprobación del Gobierno ruso, que acababa de cambiar con el triunfo de la Revolución de Febrero que había acabado con el zarismo. Rusia nunca llegó a expresar su opinión sobre el acuerdo, que jamás llegó a ser ratificado como tratado formal.Juntos, no obstante, el Tratado de Londres y el Acuerdo de St. Jean de Maurienne reunían las aspiraciones italianas en caso de victoria de la Entente.

Cambios de la situación bélica

Dos hechos fundamentales afectaron a la aplicación del tratado tras la guerra mundial:

  • El aumento del descontento de las comunidades que formaban el Imperio austrohúngaro al alargarse la contienda, y la creación de movimientos independentistas, en general mal vistos por el Gobierno italiano.Su mayor acercamiento a estos se dio con los mayores reveses bélicos para Italia tras la derrota de Caporetto, tras los que se celebró el «Congreso de Nacionalidades Oprimidas» en Roma en abril de 1918.
  • La entrada en el conflicto de los Estados Unidos del lado de la Entente. El poderío estadounidense y las circunstancias de su entrada en guerra les convirtieron en el forjador de los objetivos de los Aliados en la guerra, reflejados en los «Catorce Puntos» del presidente Woodrow Wilson. El noveno de ellos se refería a Italia, indicando que «un reajuste de las fronteras de Italia debería realizarse de acuerdo con líneas nacionales claramente reconocibles», lo que chocaba con lo estipulado por el tratado de 1915. La debilidad italiana hizo que el Gobierno no se enfrentase a los estadounidenses acerca de este punto y optase por aceptar los puntos de Wilson junto con el tratado de 1915.

La Conferencia de París

Negociaciones y estancamiento

Parte de la delegación yugoslava en la Conferencia de Paz de París: Ante Trumbić (tercero por la izquierda) , Nikola Pašić (segundo), Milenko Vesnić (primero) y Ivan Žolger. Algunos delegados eran de procedencia austrohúngara, para disgusto italiano.

Después de la guerra, la posición italiana era complicada. Exigir el cumplimiento del Tratado de Londres hubiese significado un conflicto inmediato con Wilson, mientras que un abandono del mismo era un riesgo que ningún Gobierno italiano podía contemplar, quedando la opción de una cesión parcial a cambio de compensaciones, que requerirían la aceptación del resto de potencias que habrían de otorgarlas.

Tras la llegada de Wilson a París el 4 de diciembre de 1918, las relaciones entre este y los representantes italianos no mejoraron. El informe de los expertos estadounidenses no tenía en cuenta las disposiciones del tratado de 1915, definía una frontera intermedia entre la basada en el idioma y la que dictaban los intereses de seguridad italianos. Los italianos respondieron solicitando la frontera definida en el tratado con pequeñas modificaciones y añadiendo la petición de poder anexionarse Fiume, que produjo una disputa exagerada.La ciudad, enclave de población italiana en una región de mayoría eslava, había quedado asignada a Croacia en el Tratado de Londres. La agitación nacionalista en Italia, permitida por el Gobierno, había colocado a este en una situación que le impedía ceder en su demanda por la ciudad, a pesar de no haber sido reclamada anteriormente.

Los italianos expresaron su deseo de negociar únicamente con Serbia y Montenegro como aliados suyos durante la contienda, pero no con representantes del enemigo derrotado, categoría en la que englobaban a los representantes del nuevo Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos. Su malestar con la delegación yugoslava era aún mayor al contarse entre sus miembros antiguos diputados austrohúngaros (como los croatas Ante Trumbić y Josip Smodlaka y el esloveno Otokar Rybář). Un delegado, el esloveno Ivan Žolger, había sido incluso ministro del gabinete austriaco durante la guerra.

En abril, con el regreso a la conferencia del presidente americano, se retomó el caso italiano, ofreciendo franceses y británicos el cumplimiento estricto del Tratado de Londres (lo que excluía la concesión de Fiume a Italia) o la entrega de Fiume y el abandono del tratado. Ante la falta de acuerdo, Wilson decidió hacer un llamamiento al pueblo italiano dejando de lado a su Gobierno, logrando únicamente enfurecer a la opinión pública italiana y que los representantes italianos se retirasen de la conferencia de paz. Durante la ausencia italiana los Aliados decidieron enviar la expedición militar a Esmirna, decisión que aquellos aceptaron tras su regreso a París dos semanas más tarde. La repartición de mandatos se realizó también mientras los italianos se hallaban lejos de París.

Avances y definición de fronteras en los Balcanes

Tirol, desmembrado en 1918. Parte quedó en el lado austriaco (en rojo) y se llamó Nordtirol y Osttirol, formando el Estado Federado de Tirol.

 A pesar de la continuación de las conversaciones, centradas siempre en el destino de Fiume, no hubo avances hasta la firma del tratado con Alemania y la marcha de Wilson el 28 de junio. La oposición de Wilson y su capacidad de vetar cualquier acuerdo impedían los progresos.

En septiembre, sin embargo, el tratado con Austria fue favorable a Italia, que logró la frontera de los Alpes como se había le prometido en Londres en 1915.

Incapacitado Wilson y derrotado su partido en las elecciones de Estados Unidos y hartas Francia y el Reino Unido de las inacabables conversaciones, estas decidieron que las negociaciones pasasen a realizarse directamente entre italianos y yugoslavos. Esto llevó a un rápido acuerdo que se plasmó en el Tratado de Rapallo de noviembre de 1920. Este concedía a Italia la frontera que deseaba en el Noreste, pero limitaba sus ganancias en el Adriático a cuatro islas y la ciudad de Zara. Fiume y sus alrededores se establecían como Estado libre.

Albania fue evacuada y su independencia reconocida según las fronteras trazadas en 1913, salvo la isla de Saseno, a la entrada de la bahía de Valona, que Italia se anexionó.

Acontecimientos posteriores

En Asia Menor, los griegos aprovecharon la ausencia italiana en la primavera para lograr que fuesen sus tropas las enviadas a Esmirna, situación que los italianos aceptaron tras débiles protestas a su regreso a la conferencia de paz. Por el Tratado de Sèvres firmado el 10 de agosto de 1920, Italia vio reconocida la posesión del Dodecaneso y se le concedió una zona de influencia en Anatolia, que se correspondía aproximadamente a la definida en los acuerdos de St. Jean de Maurienne, salvo en los alrededores de Esmirna. Italia, insatisfecha con el resultado, se apresuró a mostrar su simpatía a Mustafá Kemal tan pronto como surgió movimiento nacionalista, evitando respaldar a las tropas griegas. En el Tratado de Lausana que puso fin a la guerra Italia conservó la posesión del Dodecaneso.

En África, mencionada en los artículos 10 y 13 del Tratado de Londres, Italia logró la concesión final de Libia por parte del sultán otomano en el Tratado de Sèvres, tras haber tenido que reconquistar el territorio, controlado precariamente, en 1919.

Las colonias alemanas, por su parte, fueron repartidas como mandatos durante la ausencia italiana, saliendo el Reino Unido muy beneficiado, seguido de Francia. Italia exigió ser compensada, pero aceptó la repartición realizada. Quedó entonces la posibilidad de rectificaciones fronterizas, que se decidió debían negociarse bilateralmente entre Italia por una parte y Francia y el Reino Unido por la otra. El 12 de septiembre de 1919, Francia e Italia alcanzaban un acuerdo, que cedía ciertos salientes de la frontera entre Libia y las colonias francesas a los italianos. En 1925 se produjo la firma del acuerdo con Gran Bretaña en el que Italia logró la frontera que deseaba entre Libia y Egipto.

En Somalia, ante la negativa francesa a ceder la Somalia Francesa, se ofreció la entrega de cierto territorio junto al río Juba, que Italia aceptó.

 
Deja un comentario

Publicado por en 26 abril, 2015 en 1915, Claves, Tratados

 

Etiquetas: , , , , , , , , ,

22 de Marzo de 1915 – Fin asedio de Przemyśl


web

El asedio de Przemyśl fue uno de los más grandes sitios de la Primera Guerra Mundial y supuso una aplastante derrota del Imperio austrohúngaro ante el Imperio ruso. El sitio de Przemyśl comenzó el 24 de septiembre de 1914, fue suspendido brevemente en octubre debido a una contraofensiva austrohúngara el 11 de ese mes y retomado el 9 de noviembre de 1914. La guarnición austro-húngara se rindió tal día como hoy hace 100 años, el 22 de marzo de 1915 tras resistir un total de 133 días.

Segunda fase del asedio

El 31 de octubre de 1914 Hindenburg había sido derrotado en la Batalla del Vístula y hubo de abandonar su asalto a Varsovia. Esto hizo que Boroevic se retirase a su vez de la línea del río San y abandonase el proyecto de ofensiva hacia Rusia de von Hötzendorf. El 9 de noviembre los rusos retomaron el asedio de Przemyśl. Las fuerzas de Radko Dimitriev, sin embargo, fueron asignadas al norte. El XI Ejército Ruso al mando del general Andréi Nikolaevich Selivanov asumió las operaciones de asedio. Selivanov no ordenó ningún ataque frontal como había hecho Dimitriev, sino que que trató de someter a la guarnición por hambre. En febrero de 1915 Boroevic dirigió otra fuerza de socorro hacia Przemyśl.

A finales del mes de febrero todos los esfuerzos de socorro habían fracasado y von Hötzendorf informó a Hermann Kusmanek von Burgneustädten que no habría más intentos de rescate de la fortaleza. Selivanov obtuvo la artillería suficiente para reducir la fortaleza. Los rusos tomaron las defensas septentrionales el 13 de marzo de 1915. Una improvisada línea de defensa detuvo temporalmente los asaltos rusos y dio a Kusmanek el tiempo suficiente para destruir todo lo que quedaba en la ciudad que consideró pudiese ser útil a los rusos. El 19 de marzo Kusmanek ordenó intentar romper el cerco pero sus ataques fueron rechazados y se vio obligado a retirarse de nuevo a la ciudad. Con nada útil dentro de ella Kusmanek no tuvo más remedio que rendirse. El 22 de marzo de 1915 la guarnición de 110.000 restantes se entregó a los rusos.

Consecuencias

Estatua que conmemora el asedio de Przemyśl, en Budapest, Hungría.

La caída de Przemyśl llevó a muchos a creer que Rusia lanzará a continuación una gran ofensiva en Hungría. Esta ofensiva nunca se produjo, pero incluso así la pérdida de Przemyśl fue un duro golpe a la moral del Imperio austrohúngaro. Un golpe añadido fue el hecho de que Przemyśl se suponía sólo contaba con 50.000 soldados pero más de 110.000 austrohúngros se rindieron con la fortaleza, una pérdida mucho mayor de la esperada. Los rusos mantuvieron la plaza hasta el verano de 1915, cuando una ofensiva austro-germana hizo retroceder el frente ruso en Galitzia.
 
Deja un comentario

Publicado por en 22 marzo, 2015 en 1915

 

Etiquetas: , , , , , ,

Batalla de Kolubara (16 de Noviembre al 15 de Diciembre de 1914)


web

La batalla de Kolubara (3–9 de diciembre de 1914) fue un enfrentamiento armado entre el Reino de Serbia y el Imperio austrohúngaro que tuvo lugar durante la Primera Guerra Mundial. Terminó con la victoria de los serbios, que expulsaron a los invasores austrohúngaros de su territorio.

La batalla es uno de los temas de estudio más importantes en las academias militares de todo el mundo. El líder serbio, el general y mariscal Živojin Mišić, es considerado uno de los líderes militares más grandes de la historia.

El avance austrohúngaro

Después de la batalla de Drina, el ejército serbio se retiró hacia las costas orientales del río Kolubara. El ejército estuvo conformado por 250 000 soldados mal equipados, mientras que los austrohúngaros contaron con una fuerza de 450,000 hombres. El 16 de noviembre de 1914, el ejército balcánico austrohúngaro (5º y 6º), liderado por el mariscal de campo Oskar Potiorek, lanzó un ataque al otro lado del río. El objetivo de Potiorek fue ganar control de las vías ferroviarias que unieron Obrenovac y Valjevo1 y usarlas para proveer a sus tropas de suministros, para reemplazar los caminos fangosos de Mačva. El 5º ejército, que cubrióla parte norte del frente, tomó la localidad de Lazarevac, controlada por el 2º ejército serbio, mientras que en el sur las unidades 15º y 16º del 6º ejército atacaron al primer ejército serbio, con la captura del monte Laljen el 24 de noviembre, y pusieron el ala izquierda del ejército serbio en una situación complicada. El 25 de noviembre, el 5º ejército austrohúngaro obligó a retroceder a los ejércitos 2º y 3º, cruzó el río Ljig y flanqueó el 1º ejército.

El general del 1º ejército serbio, Živojin Mišić, propuso abandonar sus posiciones actuales y tomar una nueva, frente a la ciudad de Gornji Milanovac. Su plan era demorar el combate, permitir que sus tropas descansaran y, después, lanzar una contraofensiva. Radomir Putnik, el jefe general serbio, no aprobó la propuesta y le advirtió a Mišić que en ese caso los otros ejércitos también tendrían que retirarse, por lo que, en consecuencia, Belgrado sería abandonada. Mišić le dijo a Putnik que las órdenes ya habían sido emitidas y que no las cambiaría mientras él fuera el líder. Al final, Putnik aceptó el plan.

Operaciones en Serbia, noviembre-diciembre de 1914.

Cuando Belgrado fue abandonada, Potiorek elaboró un nuevo plan. Quería que todos los soldados del 5º ejército se concentraran en la zona de Belgrado para aniquilar al 2º ejército, que estaba en el ala derecha del frente serbio. El 5º ejército, luego, se dirigiría hacia el sur, atacaría a los serbios y los obligaría a rendirse. Potiorek subestimó las capacidades ofensivas del 1º ejército de Mišić, que esperaba en el sur; pensó que estarían demasiado cansados y debilitados como para responder a su ataque.

Los soldados austrohúngaros estaban demasiado cansados, incluso antes de que empezara el ataque. Cuando se dirigían al lugar clave, las tropas serbias se encontraban descansando en sus nuevas posiciones. El 2 de diciembre, Mišić terminó todos los preparativos para la ofensiva y al día siguiente Putnik ordenó que comenzara el ataque, para el que emplearía al ejército serbio entero. Era el momento ideal para atacar, ya que los cuerpos principales de las unidades austrohúngaras, que contaban con más hombres, se encontraban fuera de combate y rumbo al norte.

El contraataque serbio

El 3 de diciembre, el 1º ejército, apoyado por las unidades de Užice desde el ala izquierda, lanzó un ataque sorpresivo contra el 16º Cuerpo. Los austrohúngaros sufieron numerosas bajas y se vieron obligados a retroceder. El 4 de diciembre, el 17º Cuerpo trató de frenar el avance del 1º ejército, pero no lo logró; Potiorek ordenó que el 5º ejército atacara, para poder completar su operación antes de que fuese derrotado el 6º. Sin embargo, la mayoría de las unidades austrohúngaras continuaban marchando rumbo al norte.

El 5 de diciembre, el 1º ejército serbio tomó posesión del monte Suvobor, la posición defensiva principal del 6º ejército austrohúngaro. Mientras tanto, el 3º ejército serbio había fracasado en su intento de expulsar al 15º Cuerpo del monte Rudnik y el ejército de Užice había sufrido muchas bajas. Sin embargo, estas formaciones presionaron a las fuerzas austrohúngaras y ayudaron al 1º ejército serbio a conseguir una victoria. Por la noche, la mayoría de las unidades austrohúngaras llegaron a su nueva posición con soldados muy cansados.

El 6 de diciembre, Potiorek ordenó la retirada del 6º ejército de las costas occidentales del río Kolubara. Los austrohúngaros finalmente atacaron al 2º ejército, pero fueron detenidos de inmediato. El 8 de diciembre volvieron atacar, con mayor fuerza, pero nuevamente el 2º ejército logró mantener su posición. Otras unidades del 5º ejército, bajo las órdenes del general Liborius Ritter von Frank, tuvieron un éxito mayor, pero ya era demasiado tarde: el 1º ejército serbio había tomado posesión de Valjevo e iba avanzando hacia el norte. En Vojvoda, Putnik reforzó el 2º ejército serbio con nuevas tropas y ordenó un ataque antes de que los austrohúngaros pudieran fortificar sus posiciones. El 12 de diciembre, el 2º ejército serbio, comandado por Stepanović, atacó y derrotó al 8º cuerpo. El 5º ejército tuvo que abandonar Belgrado y cruzar el río Sava el 15 de diciembre. La batalla había terminado.

El ejército serbio capturó 76 000 soldados enemigos; el número de bajas austrohúngaras fue incluso mayor. El ejército invasor abandonó grandes cantidades de equipamiento militar, que, según algunas fuentes, eran “suficientes como para equipar a tres cuerpos completos”. Mišić fue ascendido y trasladado a Vojvoda, mientras que Potiorek se retiró y fue reemplazado por el archiduque Eugenio de Austria, quien tomó control del 5º ejército y asumió como comandante en jefe del ejército balcánico desde diciembre de 1914.

En 1914, el ejército balcánico austrohúngaro perdió alrededor de 224 500 hombres (de los 450 000 que participaron en la batalla) mientras que el ejército serbio perdió alrededor de 170 000, casi el total de sus hombres antes de la guerra.

Consecuencias

Austria perdió varias batallas y, como consecuencia, no consiguió conquistar o derrotar a Serbia. Los ejércitos austrohúngaros 5º y 6º fueron expulsados del territorio serbio y Belgrado quedó en manos de los locales.1 Al mismo tiempo, seguía sufriendo la amenaza constante del ejército ruso en su frontera oriental.

Ya que Serbia no era una amenaza grave para Austria, estos últimos no atacaron la región durante los diez meses siguientes; la mayoría de los soldados de la zona fueron transferidos al Frente Italiano. Por otro lado, aunque victoriosos, las pérdidas de Serbia eran más profundas, ya que su ejército era mucho más pequeño. Estos problemas, sumados a una epidemia de tifus que asoló la campiña durante el invierno, causaron que Serbia permaneciera a la defensiva durante 1915, esperando un apoyo mayor de los Aliados que nunca llegó.

Batalla de Kolubara
Campaña de Serbia (1915)
Sr prekokolubare.jpg

Soldados serbios cruzando el río Kolubara durante la batalla.


Fecha 16 de noviembre al 15 de diciembre de 1914
Lugar alrededores de Kolubara
Coordenadas  44°39′00″N 20°13′00″E (mapa)
Resultado victoria decisiva de Serbia
Consecuencias el Imperio austrohúngaro se retiró de Serbia
Beligerantes
Imperio austrohúngaro Reino de Serbia
Comandantes
Oskar Potiorek Radomir Putnik
Živojin Mišić
Fuerzas en combate
450 000 250 000
Bajas
224 500 (28 000 muertos, 120 000 heridos y 76 500 prisioneros) 22 000 muertos, 92 000 heridos y 19 000 prisioneros
 
Deja un comentario

Publicado por en 16 noviembre, 2014 en 1914, Batallas

 

Etiquetas: , , , , ,

Compromiso austrohúngaro (Ausgleich)


web

El compromiso austrohúngaro (en alemán: Ausgleich, en húngaro: Kiegyezés) es el acuerdo llevado a cabo en febrero de 1867 entre el emperador de Austria, Francisco José I, y una delegación húngara encabezada por Francisco Deák por el que se creó la monarquía dual austrohúngara. El compromiso comportaba una serie de reformas constitucionales en el Imperio de los Habsburgo, la principal de las cuales era la equiparación de Hungría a Austria dentro del estado común que a partir de ese momento sería el Imperio austrohúngaro.

File:Austro-hung.jpg

El acuerdo entre ambos

El acuerdo surgió tras una serie de derrotas austríacas: contra Cerdeña en 1859 y Prusia e Italia en 1866 (Guerra Austro-Prusiana).1 Para fortalecer el debilitado imperio y ante las exigencias húngaras que reclamaban una mayor participación en los asuntos de Estado, Francisco José I tuvo una serie de reuniones con miembros de la nobleza de este país que tendrían como resultado la creación de un estado federal dual, donde Hungría sería un Reino que administraría el territorio histórico de la Corona de San Esteban de forma autónoma. Francisco José y su esposa, la emperatriz Sissi, serían coronados reyes de Hungría en Ofen (Buda), el 8 de junio de 1867. El acuerdo dejaría fuera a las poblaciones eslavas y latinas del Imperio, por lo que no acabaría con los movimientos nacionalistas, especialmente en Bohemia, Croacia, Bosnia-Herzegovina y Transilvania.

Ya antes de la derrota ante Prusia el sistema centralista instaurado por Schmerling daba signos de estar fracasando. Su sucesor, el magnate conservador Belcredi trató de convertir el estado centralista en uno federal. La derrota de Königgrätz aceleró el proceso.  La idea de Belcredi era reformar la estructura centralista y convertirla en 5 estados: alemán, checo, húngaro, polaco y “yugoslavo”. Las dietas, que se habían convocado en noviembre de 1866 y estaban dominadas por los alemanes, se opusieron a la reforma y fueron disueltas y se convocaron nuevas elecciones. Las nuevas debían estar listas para reunirse en febrero, pero no para deliberar sobre la reforma, sino simplemente para elegir delegados para la nueva asamblea constituyente.Los partidos alemanes, temerosos de perder poder en el nuevo ordenamiento, se abstuvieron en las elecciones, forzando la renuncia de Belcredi.

El acuerdo

Su sustituto Beust, favorito de la corte, logró un acuerdo en el que los magiares conseguían todas sus reivindicaciones a excepción de la partición del ejército (aunque se creaban dos milicias independientes) que, a efectos prácticos, era un acuerdo entre los nacionalistas magiares y la corona.  El acuerdo se logró antes de que el Reichsrat (parlamento) pudiese reunirse (22 de mayo de 1867), una vez nombrado Andrássy primer ministro húngaro.5 Se encontró con el hecho consumado  y lo aprobó por la composición, aún mayoritariamente alemana, de la cámara, a la que favorecía el acuerdo.

En la práctica dos de las nacionalidades del estado, alemanes y magiares, se repartían el poder, aliándose los unos con los polacos y los otros con los croatas (a cambio de una amplia autonomía) para mantenerlo frente al resto Los eslavos, que al principio presentaron un frente común contra el acuerdo, pronto se dividieron ante las concesiones de control de la Galicia y la rusofilia de los checos y eslavos del sur, ajena a los polacos.

Características del acuerdo

El imperio austriaco mantenía un parlamento central en Viena y 17 dietas provinciales, de las que, hasta 1873, se elegían los diputados de aquél.  El reino de Hungría tenía su propio parlamento en Budapest, con un parlamento autónomo para Croacia (Sabor), que enviaba 40 representantes al primero, sólo presentes cuando se discutían cuestiones que atañían a Croacia.

Los gobiernos de cada mitad del estado eran responsables ante sus parlamentos respectivos, no habiendo un parlamento estatal común.  Según el acuerdo, sólo 3 ministerios (finanzas, asuntos exteriores y defensa), serían comunes a ambas partes del imperio, siendo el resto considerados política nacional de cada parte.  Los ministros correspondientes eran nombrados por la corona y eran teóricamente responsables ante 2 delegaciones de 60 miembros de cada parlamento, que no se reunían en ningún caso

En el ministerio de exteriores se alternaban (por costumbre aunque no por ley) austriacos y húngaros y, cuando el cargo lo ocupaba un austriaco, un húngaro solía ocupar el de finanzas que, en la práctica, estuvo la mayoría del tiempo en manos húngaras.

Las sedes de los 3 ministerios comunes se encontraban en Viena, pero sus funcionarios procedían de las dos mitades del imperio, logrando los magiares una influencia desproporcionada en la diplomacia y en la administración de Bosnia.

La principal función de las delegaciones era el control y aprobación de los presupuestos para los asuntos comunes, que eran vinculantes para los 2 gobiernos del país. Éste se dividía en 2 porciones distintas: el 70% del presupuesto lo pagaba la parte austriaca y el 30% la húngara (aunque los porcentajes con el tiempo variaron 2 veces, llegándose al final a una proporción de 65,6%-34,4%).

Mientras que el acuerdo político era permanente no lo era el económico, que debía renovarse sin falta cada 10 años,  discutiéndose las cuestiones económicas y mercantiles entre las dos partes del país.

Consecuencias

El acuerdo era en la práctica un pacto entre los nacionalistas magiares y la corona, aceptado por conveniencia por los alemanes y, en menor medida, por polacos y croatas.  Los magiares obtuvieron el poder de influir en la política de la otra mitad del país y la ejercieron evitando, por ejemplo, una reforma federal.

El sistema de las delegaciones resultó ineficaz: reunidas apenas dos semanas al año y sin un comité permanente, su control sobre los ministerios era mínimo. Durante las 2 grandes crisis del país, la ocupación de Bosnia en 1876-1878 y su anexión en 1908 las delegaciones no fueron consultadas o no se les permitió siquiera reunirse.  Los ministerios comunes estaban en manos de la corona y la élite húngara.

El sistema, además, carecía de mecanismos de evolución, revisión o arbitraje.  Mientras que la mitad austriaca terminó convirtiéndose en una dictadura imperial basada en el funcionariado ante una disgregación nacionalista en la que los alemanes no lograron mantener el control parlamentario,  en Hungría los magnates magiares mantuvieron más firmemente el control en un parlamento no representativo, sin lograr sin embargo acallar completamente al resto de nacionalidades.

El acuerdo, que no satisfizo completamente a los nacionalistas húngaros más radicales, impidió dar solución a las reivindicadiones nacionalistas de los demás grupos que formaban la monarquía ya que incluso los partidarios húngaros del acuerdo defendieron siempre la unidad de Hungría, impidiendo una reforma federal.

De este modo nacería la doble monarquía o K.u.K. (kaiserlich und königlich, en alemán; Imperial y real, en castellano), que mantendría el peso político de Austria hasta su derrota en la Primera Guerra Mundial en 1918.

Consecuencias en Hungría

El Compromiso selló la primacía de los magnates húngaros en su parte del imperio. Aunque constituían únicamente el 45,4% de la población del Reino en el censo de 1910, el 96% de los funcionarios eran magiares.  De los 413 diputados, el 54,5% de los magiares (porcentaje excluyendo la Croacia autonóma) ocupaban 405, mientras las minorías disfrutaban de 8 (5 rumanos y 3 eslovacos).

Además de la discriminación política, las minorías sufrían también la cultural y educativa: mientras el millón de estudiantes magiares contaban con 26 000 profesores, los 800 000 de las minorías sólo tenían a su disposición 5000.1 El 93% de los profesores universitarios eran magiares.

La gran mayoría de la población magiar, el campesinado, se hallaba igual de oprimido, así como el proletariado.Sólo el 6% de la población tenía derecho a voto, de las que las mujeres estaban excluidas.  El país estaba controlado por la nobleza y los terratenientes.

 
Deja un comentario

Publicado por en 8 julio, 2014 en Claves

 

Etiquetas: , , , , , , , ,

Triple Alianza (1882)


web

Alianzas militares europeas en 1914. Los aliados de la Triple Entente en verde hoja y las Potencias Centrales de la Triple Alianza en verde oliva.

La Triple Alianza (Dreibund, en alemán) fue el nombre que recibió la coalición inicialmente integrada por el Imperio alemán y el Imperio austrohúngaro por iniciativa de Otto von Bismarck, a la que posteriormente se uniría Italia, aunque también se invitó al Imperio ruso a formar parte de ella.

Cuando Rusia unió fuerzas con el Reino Unido y Francia para formar la Triple Entente, Alemania y Austria-Hungría buscaron al Reino de Italia como reemplazo en 1887, por lo que los integrantes de esta coalición pasaron a ser conocidos como los “imperios centrales”, en alusión a su situación geopolítica en Europa. Tras optar inicialmente por Austria-Hungría, y ante la imposibilidad de mantener a la vez una alianza con Viena y San Petersburgo -enfrentadas en los Balcanes- Bismarck encontró en el Reino de Italia el esperado aliado contra Francia.

Por un lado, Otto Von Bismarck consideraba su principal objetivo diplomático mantener el aislamiento de Francia; por otro lado, Italia pensaba que su adhesión a la Alianza y su asociación a Alemania eran el mejor camino para acceder al rango de gran potencia. Italia estaba descontenta por la actitud francesa (y más tarde Alemania) ante sus aspiraciones coloniales en Túnez y el Cuerno de África, y posteriormente se añadiría un problema por los intereses contrapuestos sobre el dominio del Trentino entre Austria-Hungría e Italia.

Los tres países acordaron apoyarse, en caso de ser atacados por Francia o por Rusia. El tratado fue reafirmado varias veces hasta 1913, aunque la posición italiana, como se vio al comenzar la guerra, era cada vez más incómoda. Finalmente, el Reino de Italia decidió combatir del lado de los aliados en 1915, rompiéndose así esta coalición y pasando a formar parte de la Triple Entente.

A Italia se le prometieron varios territorios a través del tratado de Londres que no fueron otorgados en la conferencia de París generando un descontento nacionalista (razón por la cual Benito Mussolini ingresó al lado del Eje en la Segunda Guerra Mundial), mientras que el Imperio otomano se unió a los imperios centrales. La guerra terminó con la derrota de la Triple Alianza, que se disolvió para siempre.

Fin de la Triple Alianza

Después de la Primera Guerra Mundial las potencias centrales fueron sometidas a sanciones aplastantes mientras que Italia no fue intervenida a pesar de haber tenido una antigua alianza con las otras dos.

 
Deja un comentario

Publicado por en 4 julio, 2014 en Claves

 

Etiquetas: , , , ,

Gavrilo Princip


http://www.elhistoriador.es

Gavrilo Princip (Obljaj, Bosnia y Herzegovina, 25 de julio de 1894 — 28 de abril de 1918) fue el asesino del archiduque Francisco Fernando de Austria-Hungría y su esposa, la condesa Sofía en Sarajevo el 28 de junio de 1914, en lo que es conocido como el atentado de Sarajevo. El incidente desató las acciones bélicas del Imperio austrohúngaro contra Serbia, conocidas como crisis de julio y el estallido de la Primera Guerra Mundial.

Gavrilloprincip.jpg

Actividad política

Princip, hijo de un cartero rural, había nacido en la pobreza. Tratando de estudiar, se estableció en Zagreb en 1906 pero pronto se dedicó al activismo político cuando en 1908 el Imperio austrohúngaro anexionó formalmente a Bosnia y Herzegovina como provincias imperiales regidas directamente desde Viena. Expulsado del liceo donde estudiaba, se vinculó al grupo panserbio “Joven Bosnia”, subordinado al grupo nacionalista “Mano Negra“, que apoyaba la unificación de Bosnia con Serbia.

El Puente Latino (posteriormente denominado Puente Princip), en Sarajevo.

Durante la movilización de Serbia para la guerra balcánica de 1912 contra Bulgaria, Princip trató de alistarse en el ejército serbio pero fue rechazado al considerarse que tenía poca talla y peso para ser soldado. Por similares motivos, los líderes de la Mano Negra serbia le exhortaron a ser un militante pasivo y no actuar en ataques terroristas del grupo.

No obstante, el celo e insistencia de Princip motivaron que en 1914 la Joven Bosnia aceptara finalmente que se uniera al grupo de conspiradores que proyectaban un atentado contra el archiduque Francisco Fernando de Austria, al saberse que éste planeaba una visita oficial a Sarajevo, la capital de la provincia de Bosnia.

Atentado de Sarajevo

Foto en el momento en el que la policía captura a Gavrilo Princip en Sarajevo el 28 de junio de 1914, minutos después del asesinato del archiduque austrohúngaro Francisco Fernando.

El asesinato de Francisco Fernando ocurrió el 28 de junio de 1914 y Princip fue el protagonista principal al disparar las balas que mataron al archiduque y su esposa. Después de asesinar a Francisco Fernando de Austria, Princip huyó del lugar del incidente entremezclándose con los transeúntes. Luego trató de suicidarse con cianuro pero falló en su intento. Fue atrapado poco después gracias a pruebas recogidas por la policía que evitó su linchamiento por la multitud.

Juzgado por las autoridades austrohúngaras en Viena, Princip fue declarado culpable tras el juicio. Como no tenía aún 20 años de edad en el momento del crimen, se salvó de la pena de muerte y fue condenado a 20 años de prisión, quedando recluido en la fortaleza de Terezín, actual República Checa. Princip dijo al director de la prisión cuando se le estaba trasladando: “No es necesario que me lleven a otra prisión. Mi vida ya se acaba. Sugiero que me claven en una cruz y me quemen vivo. Mi cuerpo en llamas será una antorcha que guíe a mi pueblo por el camino de la libertad”.6

Princip era físicamente débil y la mala alimentación en la cárcel agravó su salud, con lo que llegaría a pesar apenas 40 kg. y acabaría perdiendo el brazo izquierdo por amputación, tras infectársele gravemente una herida. Debilitado y enfermo de tuberculosis, Princip murió en Terezín el 28 de abril de 1918. Es considerado un héroe por algunos eslavos y por otros sólo el detonante de uno de los conflictos bélicos más terribles de la historia.

 
Deja un comentario

Publicado por en 28 junio, 2014 en Personajes

 

Etiquetas: , ,

Mano Negra


http://www.elhistoriador.es

Unificación o Muerte (en serbio: Уједињење или смрт, Ujedinjenje ili smrt), también llamada la Mano Negra (en serbio: Црна рука, Crna Ruka) fue una organización secreta de carácter terrorista serbia de ideología nacionalista2 formada por miembros del ejército serbio en el Reino de Serbia. Fue fundada el 6 de septiembre de 1901 y tenía conexiones con algunos elementos paneslavos del Gobierno de Serbia.

Orígenes y características

La organización fue fundada el 6 de septiembre de 1901,con el objetivo declarado de lograr la reunificación en un único estado de todos los miembros del pueblo serbio, lo que implicaba el enfrentamiento con el Imperio austrohúngaro, que ocupaba Bosnia-Herzegovina, territorio que, según la organización, debía integrarse en un nuevo estado serbio. Sus miembros eran algunos de los conspiradores que habían planeado y llevado a cabo el golpe de Estado de junio de 1903.

La organización exigía obediencia total a sus miembros y ordenaba la ejecución de aquéllos que consideraba sus enemigos. Uno de sus miembros más destacados fue Dragutin Dimitrijević, conocido como “Apis”, uno de los confabulados más destacados del golpe de 1903. Fue heredera de la confabulación de había acabado con la dinastía Obrenović y perpetuó el poder de los conspiradores en la vida política del país, con consecuencias nefastas. Aumentó el poder de los conspiradores en la corte, el parlamento y los diversos gobiernos de comienzos del siglos XX.

Historia

El rey Pedro I de Serbia, algunos diputados y ministros conocían la existencia de la organización, pero no la combatieron. Las fuerzas armadas fueron reorganizadas tras el golpe de 1903 de acuerdo a los deseos de la organización, que también interfirió con la solicitud de préstamos en el extranjero.

Participó en las Guerras Balcánicas y fue en parte responsable del avance serbio sobre el norte de Albania en 1912.

La Mano Negra participó en la planificación y organización del asesinato del heredero al trono austrohúngaro, el archiduque Francisco Fernando de Austria y de su esposa Sofía Chotek en Sarajevo (véase Atentado de Sarajevo); el atentado y sus consecuencias fueron uno de los desencadenantes de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, los autores de dicho atentado fueron miembros de la organización Joven Bosnia.

En 1916 Dimitrijević y otros oficiales fueron arrestados y juzgados en junio de 1917 en Salónica. En el juicio, muy controvertido, los detenidos fueron acusados de haber formado la sociedad secreta, teóricamente contraria al Estado y a la dinastía, planear el asesinato del regente y heredero al trono el príncipe Alejandro y haber negociado con Alemania. Las interpretaciones varían pero se supone que el príncipe deseaba acabar con la influencia de la organización que ya no le era útil antes de la liberación de Serbia. El 14 de junio de 1917 los principales acusados fueron condenados a muerte y ejecutados. Otros fueron condenados a penas de prisión y unos 180 oficiales internados en África, quedando así disuelta la sociedad por el Gobierno de Serbia y el regente.

Alejandro creó en su lugar otra organización con sus partidarios que ejerció influencia en la política yugoslava de entreguerras, la Mano Blanca.

Articulo Muy Interesante

Fundada en Belgrado en 1911, la Mano Negra era una sociedad secreta que pretendía acabar con el dominio austro-húngaro en los Balcanes para instaurar la Gran Serbia unificada. Su líder era el jefe del servicio secreto serbio Dragutin Dimitrijevich, más conocido como coronel Apis, y su lema, “Unidad o muerte”.

Entre las acciones perpetradas por la Mano Negra figura el atentado de Sarajevo del 28 de junio de 1914, que costó la vida al archiduque Francisco Fernando, heredero del trono austro-húngaro, y de su esposa, la duquesa Sofía. Fue el detonante de la I Guerra Mundial. El coronel Apis murió fusilado por su participación en el crimen.

 
Deja un comentario

Publicado por en 28 junio, 2014 en 1914

 

Etiquetas: , , , , , , ,

Imperio austrohúngaro


http://www.elhistoriador.es

Estado histórico europeo nacido en 1867 con la unión del Imperio de Austria y el Reino de Hungría. Tenía una extensión de 420.000 km2 y en 1910 contaba con 52 millones de habitantes. La capital era Viena que pasó de los 440.000 habitantes de 1840 a los 2.200.000 en vísperas de la Gran Guerra siendo la cuarta ciudad más grande de Europa. Los parlamentos tenían su sede en Viena y Budapest.

Tras la unificación alemana, en 1867, la dinastía austriaca de los Habsburgo se convierte en una monarquía balcánica, con cierto peso en la zona gracias a la debilidad del Imperio otomano. El Imperio otomano perderá Servia, y tendrá fuertes tendencias nacionalistas en todo su país europeo. La monarquía de los Habsburgo encuentra su vocación balcánica empujada por las circunstancias. En 1859 se enfrenta en la guerra austriaco-italiana que tendrá como consecuencia la unificación de Italia, y en 1876 debe entrar en guerra con la Prusia de Bismarck, lo que les deja fuera de la unificación alemana. Además, en 1867 también ha de hacer frente al nacionalismo húngaro, con lo que el Imperio austriaco se divide en dos, Austria y Hungría, y el Imperio se convierte en el Imperio austro-húngaro. El Imperio se divide en dos Estados diferentes, con unas Cortes liberales independientes y una corona constitucional común que divide el imperio entre la Cisleitania y la Transleitania del Imperio austro-húngaro, divididos por el río Leita.

Este imperio balcánico se encuentra confinado en la Europa central, y dispone solamente de una salida al Adriático. Esta circunstancia dificulta su desarrollo económico y su industrialización, ya que es una potencia sin colonias. Por ello tendrá una política exterior expansiva, sobre los países ribereños del Adriático. Su política se verá favorecida por la creciente debilidad del Imperio turco y las ansias independentistas de las regiones europeas, sobre todo de los nacionalismos separatistas de Serbia, Montenegro, Albania, Grecia, Rumania y Bulgaria, y los nacionalismos paneslavos de Yugoslavia y la Gran Bulgaria.

Cronología

  • 1867: Compromiso Austrohúngaro. Autonomía para Galitzia y Croacia.
  • 1878: Austria-Hungría obtiene los territorios ocupados por los turcos de Bosnia-Herzegovina y Novipazar.
  • 1879: Alianza de Austria-Hungría y el Imperio alemán.
  • 1882: Italia se une a la alianza.
  • 1892: Entra en circulación la corona de oro.
  • 1897: Se implanta el sufragio masculino universal, indirecto (5 curias), en Austria.
  • 1907: Entra en vigor el sufragio masculino directo para todo hombre mayor de 24 años en Austria.
  • 1907: Primeras elecciones en Austria con sufragio universal directo. Nuevo compromiso entre Austria y Hungría.
  • 1908: Anexión de Bosnia-Herzegovina.
  • 1912: Serbia y Bulgaria forman una alianza contra el Imperio austrohúngaro.
  • 1914: El archiduque Francisco Fernando y su esposa Sofía Chotek son asesinados en Sarajevo por un terrorista serbobosnio. La declaración de guerra de Austria-Hungría a Serbia provoca declaraciones de guerra en cadena dando inicio a la Primera Guerra Mundial.
  • 1915: El Imperio austrohúngaro se declara dispuesto a ceder la región de Trieste. Se firma el Tratado de Londres, secreto entre Reino Unido, Francia, Rusia e Italia: Italia cambia de bando obteniendo Trieste como incentivo.
  • 1916: En plena guerra el emperador Francisco José I muere tras 68 años de reinado.
  • 1917: El nuevo emperador, Carlos I, intenta conseguir la paz por separado con Francia, sin resultado.
  • 1918: Carlos envía a Guillermo II de Alemania un telegrama anunciándole el fin de la alianza.
    • 28 de octubre, se proclama la república de Checoslovaquia.
    • 31 de octubre, secesión de Hungría.
    • 3 de noviembre, armisticio entre el Imperio austrohúngaro y los aliados.
    • 7 de noviembre, se proclama la república de Polonia (que se adjudica la región austríaca de Galizia)
    • 16 de noviembre, se proclama la república de Hungría.
    • 1 de diciembre, las regiones del sur del Imperio se unen a Serbia y Montenegro formando el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos.
    • 24 de diciembre, Rumanía se anexa la región húngara de Transilvania.
  • 1919: El Imperio austrohúngaro queda totalmente disuelto tras los tratados de Saint-Germain y Trianon.

La crisis de Bosnia-Herzegovina

Austria-Hungría intenta tener una salida al mar por Bosnia-Herzegovina, porque está siendo bloqueada por Serbia en su expansión. Rusia teme que Austria-Hungría se convierta en una gran potencia en los Balcanes, ya que tiene sus propios intereses en la zona. Esta es la razón de que apoye a Serbia en su intento de crear una Yugoslavia independiente de Austria-Hungría y que le haga la competencia en la zona como gran potencia.

Austria-Hungría se anexiona, mediante compra a Turquía, el país de Bosnia-Herzegovina. Esta compra aumenta las posibilidades de industrialización del Imperio, al tener una salida al mar y al incorporar una zona agrícola, rica en grano. Esta operación fue posible gracias a la subida al poder de los «jóvenes turcos» en 1908, republicanos y laicos.

En 1912-1913 se crea la Liga Balcánica, con Serbia, Bulgaria, Montenegro y Grecia, y se inicia una guerra contra Turquía por la independencia, es la primera guerra balcánica, que termina con la victoria de la Liga. Turquía se interpone en esta guerra y pierde definitivamente Bulgaria. Tan sólo le quedarán 26.000 Km2 en Europa. Además, Bulgaria pierde Macedonia en favor de Grecia.

El asesinato del archiduque de Austria en Sarajevo, en 1914, será la mecha que prenda y desencadene la primera guerra mundial. Los países balcánicos se dividirán entre sendos bandos: Rumania, Servia, Montenegro y Grecia se pondrán del lado de la Triple entente y los aliados; y Bulgaria y Turquía se pondrán del lado de los Imperios centrales. Albania permanecerá neutral y podrá obtener su independencia definitiva.

La monarquía se disolvió en 1918 tras finalizar la Primera Guerra Mundial. Sus soberanos fueron el Emperador Francisco José I de Habsburgo-Lorena (desde 1867 a 1916) y la Emperatriz Sissi (desde 1867 a 1898), y desde 1916 el Emperador Carlos I y la Emperatriz Zita.

Lo que era el Imperio Austrohúngaro se reparte actualmente en doce estados europeos que son en la actualidad las naciones de Austria, Hungría, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina y las regiones de Bánato (Serbia), Trentino-Tirol del Sur (Italia), Transilvania (Rumanía), Galicia (Polonia) y Rutenia(Ucrania). El imperio Austro Hungaro se separa gracias a la 1era Guerra mundial.

División administrativa

La monarquía dual se dividía en una serie de estados que formaban parte de Austria o de Hungría, excepto Bosnia-Herzegovina que estaba bajo administración conjunta. La frontera quedó fijada en el río Leitha, por lo que Austria recibía el nombre de Cisleitania y Hungría el de Transleitania.

Banderas y escudos

Escudo de armas de Austria-Hungría, Foco austríaco (Versión de 1867)

Estandarte del Emperador (Versión usada durante la mayor parte del siglo XIX)

Escudo de armas de Austria

 

 
Deja un comentario

Publicado por en 6 junio, 2014 en Imperios

 

Etiquetas:

Triple Entente


http://www.elhistoriador.es

Stock Photo #4048-790, World War I, The Triple Entente, French President Raymond Poincare, British King George V, Russian Czar Nicholas II, 1914

La Triple Entente fue una coalición conformada por la alianza franco-rusa de 1893, la Entente Cordiale franco-británica de 1904 y el acuerdo anglo-ruso de 1907.

Eric J. Hobsbawm, en su libro Historia del siglo XX, la define de esta manera: triple entente, constituida por Francia, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda y el Imperio Ruso.1 El Reino de Serbia y Bélgica se incorporaron a la triple entente inmediatamente como consecuencia del ataque austriaco contra Serbia (que, de hecho, desencadenó el inicio de las hostilidades) y el ataque de Alemania contra Bélgica.1

La nueva potencia mundial, Alemania, gobernada por Guillermo II de Alemania, en 1890 consiguió que tres potencias que tenían importantes diferencias entre sí, Francia, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda y el Imperio Ruso, se aproximaran y terminaran por coaligarse como la Aliada Mayor Nacionalista para hacer frente a la Triple Alianza del Imperio Alemán, Imperio Austrohúngaro y el Reino de Italia.

En 1907, aún no hay una alianza en sentido estricto. Los británicos, en especial, trataron de mantenerse libres de obligaciones. Sin embargo, las sucesivas crisis que fueron jalonando el camino hacia la I Guerra mundial fueron haciendo cada vez más sólida la Entente.

La crisis definitiva del verano de 1914 demostró el funcionamiento de la alianza al terminar implicando en el conflicto a las tres potencias signatarias.

 

 
1 comentario

Publicado por en 4 junio, 2014 en Claves

 

Etiquetas: , , , , , , , , ,

 
A %d blogueros les gusta esto: