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Descripcion de las batallas acontecidas en el Frente Occidental

25 de Febrero de 1916. Batalla de Verdún. La caída de Fort de Douaumont


Batalla de Verdún. La caída de Fort de Douaumont

En la mañana del 21 de Febrero de 1916, las posiciones en los alrededores de la histórica ciudad de Verdún, símbolo inequívoco de la nacionalidad francesa, se estremeció con el fuego de más de 1200 piezas de artillería alemana del más variado calibre, que se pudo oír en los Montes Vosgos a unos 150 km. de distancia. Era el inicio de Unternehmen Gericht (Operación Juicio), con la cual el Jefe del OHL-Oberste Heeresleitung (Alto Mando Alemán), General Erich von Falkenhayn pretendía desgastar al ejército galo, para forzarlo a sentarse en la mesa de negociaciones.

Durante más 15 horas, con una breve interrupción hacia el mediodía, 80.000 proyectiles cayeron sobre las posiciones francesas que habían sido descuidadas por el comandante supremo, el General Joseph Joffre, hacia las 16:00 hs., unidades de infantería, precedidas por destacamentos del Sturm-Bataillon Nr. 5, del Hauptmann (Capitán) Wilhelm Rohr armados con lanzallamas y granadas comenzaron avanzar lentamente para ocupar las primeras líneas de trincheras que apenas fueron defendías.

Al día siguiente, los bombardeos continuaron, aplastando con su lluvia de aceros las defensas enemigas, el valiente Teniente Coronel Emile Driant, que desde su escaño en la Asamblea Nacional denuncio la situación cayó junto a 1120 hombres bajo su mando, los batallones de “Chasseurs” 56º y 59º, quedaron reducidos a 110 supervivientes aturdidos. En pocas horas, los frondosos bosques de Haumont, Herbebois y Caures son triturados y nivelados, asemejando un suelo lunar, desnudo lleno de cráteres. Finalizada la acción, los cuerpos VIIº del Rhin del Teniente General del Teniente General Johann von Zwehl, el el XVIIIº del Principado de Hesse del General de Infantería Dedo von Schenk,y el IIIº de Brandenburg del también General de Infantería Ewald von Lochow comenzaron avanzar lentamente. El saldo del bombardeo era hasta el momento de 2 millones de proyectiles a la sazón de 1 cada 3 segundos a los largo de dos jornadas. Hacia el final de la jornada las fuerzas alemanas habían avanzado 5 km. y tomaron Bois de Caures en los alrededores de la aldea de Flabas y el pueblo de Haumont, por lo que las fuerzas francesas se vieron obligadas a retirarse en dirección a los poblados de Samogneux, Beaumont y Ornes, aunque en la localidad de Bois de l’Herbebois lograron sostenerse y rechazar el avance. Debido al pésimo estado de las comunicaciones, recién para esa tarde el GHQ – Grand Quartier General, (Alto Mando Francés), había tomado la real conciencia del ataque.

En la mañana del 23 de Febrero, un desorganizado contraataque francés contra Bois de Caures fue rechazado, mientras que los alemanes lograron avanzar sobre Bois de l’Herbebois, flanqueando a los defensores por Bois de Wavrille. Sin embargo, fracasaron en el sector de Bois de Fosses, mientras que los defensores, muchas veces sin oficiales al mando, lograban sostenerse en Samogneux.

Luego de la sorpresa inicial, el General Joffre, envió el día 24 de Febrero, con plenos poderes de decisión al sector, a su Jefe de Estado Mayor, el General Noël Eduard de Castelnau, para reemplazar operativamente al General Fernand Langle de Cary Jefe del llamado G.A.C. – Groupe d’armées du centre (Grupo de Ejércitos del Centro), y de este modo evitar la ruptura de las líneas y una retirada desordenada de las tropas.

Con su llegada, el desorden amaina, y logra establecer un nuevo frente, además 270 piezas de artillería intentan devolver el masivo bombardeo enemigo, mientras que además son enviadas como refuerzo dos nuevas divisiones de infantería. De manera teatral, el General Castelnau emite las órdenes, en la orilla derecha del Meuse, al lado de Fort De Douaumont al norte de la ciudad de Verdún. Estas acciones llevan a que en horas de la tarde, el avance alemán fuese frenado, el Cuerpo 30º del General Paul Chrétein logra reorganizarse, mientras que el 20º del General Maurice Balfourier, que se encontraba en la reserva logra llegar al frente. En la noche de una jornada sumamente agitada, el General Castelnau, se comunica con el General Joffre y le conmina que el hombre ideal para asumir la defensa del sector, es el General Philippe Petáin hasta ese momento a cargo del 2º Ejército con sede en Noailles.

El mando francés confiaba en las defensas, principalmente en Fort Douaumont, comenzado a construir en 1885, en los altos circundantes a un poblado homónimo, como parte del plan de defensa fronterizo establecido por el General Raymond Adolphe Séré de Rivières luego de la derrota y pérdida de las provincias de Alsacia y Lorena en el marco de la guerra de 1870-1871 frente a Prusia y sus aliados. El mismo consistía en la construcción de 38 fuertes en una radio de 40 km. de Verdún, siendo el de Douaumont el más grande.

Tenía una superficie total de 30.000 metros cuadrados y se encuentra a unos 400 metros de largo, con dos niveles subterráneos protegidos por una cubierta de hormigón reforzado con acero de descanso de 12 metros de espesor sobre una capa de arena. Estas mejoras se habían completado hacia 1903. La entrada a la fortaleza estaba en la parte trasera. Dos túneles principales corrían de este a oeste, uno encima del otro, con cuarteles habitaciones y pasillos que llevan a las partes periféricas de la fortaleza ramificadas fuera de los túneles principales.
Contaba con numerosos puestos armados, el principal, era una torreta retráctil y giratoria de un obús de 155 mm, otra similar con un cañón de 75 mm, mientras que otros cuatro de igual calibre cubrían los flancos, en las llamadas “Bourges Casemates”, unidas por trincheras y torretas equipadas con ametralladoras. En la entrada al foso que rodeaba la fortaleza y en sus esquinas se ubicaron casamatas giratorias equipadas con cañones antipersonales Hotchkiss. Las obras de mejora fueron finalizadas en 1913.

A pesar de sus cualidades, al inicio de la guerra a finales de Julio de 1914y luego de experiencia de la destrucción de las menos potentes fortalezas belgas por parte de los proyectiles de 420 mm. Que disparaban los obuses “Dickie Bertha” (Gran Bertha) construidos por la firma Krupp, el Alto Mando Francés, comenzó a descreer de la utilidad de las fortalezas, dado que además creía en las operaciones netamente ofensivas.

Es por ello, que el 05 de Agosto de 1915, el General Joffre, firma el decreto por el cual se reduce no solo la guarnición de Douaumont y sino de los demás fuertes que rodean Verdún. EN su caso particular fue despojado de todo su armamento a excepción de las dos armas que eran demasiado difícil de remover: el obús de 155 mm y un cañón de 75 mm. Por el contrario, los dos bunkers “Casemates de Bourges”, uno a cada lado de la fortaleza, fueron totalmente desarmados. La guarnición quedo reducida a reservistas en su mayoría de mediana edad, bajo el mando del gobernador militar de la ciudad y no del ejército de campaña. Sin dudas era un error ya que Douaumont era el más grande y el más alto en los dos anillos concéntricos de fuertes que protegían la ciudad de Verdún, y por lo tanto la piedra angular de las defensas.

La ofensiva alemana ya llevaba varios días convirtiéndose en una seria amenaza, sin embargo el fuerte contaba solo con 56 soldados y artilleros bajo el mando de un suboficial, el Adjunto Chenot, por lo que la guarnición carecía de oficiales. En horas de la mañana del 25 de Febrero de 1916, unidades de reconocimiento del 24º Brandenburg Regiment, comenzaron acercarse a la fortaleza desde el norte, mientras que la mayor parte de la pequeña guarnición, se habían retirado a las posiciones subterráneas para escapar del incesante bombardeo por parte de una batería de obuses “Dickie Bertha” que ya había dañado la torreta del cañón de 75 mm.

Esto llevó a que las cúpulas de observación estuviesen vacías, ya que solo un pequeño equipo de artillería estaba operando el obús de 155 mm. que disparaba hacia objetivos lejanos. Además los fosos que circundaban la fortaleza carecían de protección ya que las casamatas de ametralladoras estaban desocupadas.

Cerca de 10 ingenieros de combate, dirigido por el Unteroffizier (Sargento) Félix Kunze, lograron acercarse sin oposición. La visibilidad era mala debido al mal tiempo, y los artilleros franceses apostados en el cercano pueblo de Douaumont pensaban que los alemanes eran tropas coloniales francesas que regresaban de una patrulla. El Sargento Kunze y sus hombres alcanzaron el foso de la fortaleza y encontraron que las casamatas de defensa estaban vacías. Él mismo logró ingresar dentro de uno de ellos para abrir una puerta de acceso. Sin embargo, sus hombres se negaron a ir dentro de las fortificaciones ya que temían una emboscada. Armado sólo con un rifle de cerrojo, el Sargento entró solo. Deambulo por los túneles vacíos hasta que encontró al equipo de artillería que en su mayoría dormía, los capturó y encerró en sus propias barracas..

Otro grupo del regimiento, dirigido por el Leutnant-Reserve (Teniente de Reserva) Eugen Radtke, también estaba entrando en la fortaleza a través de sus defensas no ocupadas y al encontrarse con los hombres del Sargento Kunze los reorganizó para proteger las salidas de la fortaleza, logrando capturar a unos pocos soldados franceses sorprendidos con la situación. Más tarde, más columnas de tropas alemanas bajo el Hauptman (Capitán) Hans-Joachim Haupt y Oberleutnant (Teniente Superior) Cordt von Brandis llegaron. La captura de Fort de Douaumant no requirieo el un solo disparo, la única baja, fue la raspadura en la rodilla de un soldado alemán.

La piedra angular del sistema de fuertes que debía proteger Verdun contra una invasión alemana, se había dado por vencido sin luchar. El error al que habían incurrido el General Joffre y su Estado Mayor de desproteger las defensas le había costado muy caro. Sin embargo, esa misma jornada, trato de enmendarlo, designando oficialmente como encargado de proteger la posición al General Philippe Petain comandante en jefe del 2º Ejército, que sin embargo haciendo gala de su inequívoca sangre fría, y sin apresurarse para tomar su nuevo puesto expresó:

“Verdún résistera jusqu’à un demain”
(Verdún aguantará hasta mañana)

Y prefirió pasar la noche con su amante.

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Fotografía aérea de Fort de Douaumont.
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Postal de propaganda alemana sobre la toma de la fortaleza, aunque no hubo combates como se muestra.
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Publicado por en 25 febrero, 2016 en 1916, Batallas, Frente Occidental

 

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21 de Febrero de 1916 – Inicio de la Batalla de Verdún


Inicio de la Batalla de Verdún

Las Razones

El fracaso de las sucesivas ofensivas franco-británicas en el otoño de 1915, en la región de Champagne y Flandes, llevaron no solo a la pérdida inútil de vidas y recursos, sino también al estancamiento total del Frente Occidental, que cubría aproximadamente unos 750 km. Desde el Mar del Norte hasta la frontera con Suiza, pasando por las ciudades de Nieuport, Compiègne, Reims, Verdún y la región de Nancy.
Esta estrategia era favorable a los intereses alemanes, dado que el OHL-Oberste Heeresleitung (Alto Mando Alemán), priorizó a lo largo de todo el año de 1915, el desarrollo de las acciones del Frente Oriental, donde a diferencia del Oeste, su importante extensión daba lugar a maniobras de basadas en el movimiento. Sus exitosas ofensivas sobre los ríos Bug y Narew, le permitieron junto a sus aliados austro-húngaros expulsar a los rusos de todo el territorio polaco.

Para finales de ese año, la atención de los mandos de las Potencias Centrales se centro en los Balcanes, donde luego de una rápida ofensiva a la que se sumo el Reino de Bulgaria, lograron capturar la totalidad del territorio del Reino de Serbia y acorralar a las fuerzas enviadas por la Entente Cordiale en los alrededores del puerto griego de Salónica. Al mismo tiempo, los austro-húngaros lograban contener las poco efectivas ofensivas italianas a lo largo del río Isonzo.

Pese a los fracasos, el General Joseph Joffre, comandante en jefe del Ejército Francés aún cree contar con la ventaja, por lo que luego de varias conferencias con los demás mandos aliados, cree imperativo que para la primavera-verano de 1916, sendas ofensivas deberán ser lanzadas en todos los frentes, siendo la principal en el Frente Occidental, en la región del Río Somme, en el norte de Francia.
En cambio su contraparte alemana, el competente y metódico General Erich von Falkenhayn, cree que el conflicto debe llegar pronto a su final, porque cree que el Imperio Británico apoyado en el efectivo bloqueo de la poderosa Royal Navy, pretende asifixiar a las Potencias Centrales de desgaste. Por lo que el objetivo debía ser castigar a lo que él consideraba como su “espada” en el continente, el ejército francés. En un informe expreso literalmente:

“Hinter dem französischen Abschnitt der Westfront gibt es in Reichweite Ziele, für deren Behauptung die französische Führung gezwungen ist, den letzten Mann einzusetzen. Tut sie es, so werden Frankreichs Kräfte verbluten, da es ein Ausweichen nicht gibt, gleichgültig, ob wir das Ziel erreichen oder nicht. Tut sie es nicht und fällt das Ziel in unsere Hand, dann wird die moralische Wirkung in Frankreich ungeheuer sein … Die Ziele, von denen hier die Rede ist, sind Belford und Verdun.”

(“Detrás de la sección francesa del Frente Occidental existe en las cercanías objetivos, para lo cual el liderazgo francés se ve obligado a utilizar hasta el último hombre. Si lo hace, ya que las fuerzas de Francia se están desangrando porque no hay evasión, no importa si los alcanzamos o no. Si no lo hace y el objetivo cae en nuestras manos, entonces el efecto moral en Francia será enorme… los objetivos de la cual se hace referencia aquí son Belford y Verdún “).

En definitiva el objetivo era atraer al ejército francés a un combate sumamente sangriento en un sector caro para su orgullo, con el objetivo de desgastarlo al máximo, obligando a sus mandos a pedir la paz.

De los dos objetivos que menciona, Verdún era el que tenía más razones favorables:

En primer lugar se trata de una posición estratégica sumamente importante, dado que configuraba una saliente en una región minera e industrial de Briey-Thionville junto al complejo ferroviario de Metz, desde donde los franceses podían lanzar un ataque amenazando las líneas de comunicaciones y suministros.

Además la ciudad se encuentra prácticamente rodeada por las fuerzas alemanas en tres lados, con una red logística de los ferrocarriles eficientes, mientras que las francesas, pueden ser suministradas a través de una mala carretera y una línea de ferrocarril de vía estrecha. La región fortificada de Verdún, una de las principales plazas del sistema defensivo de Sere Rivieres, se encuentra aislada del resto del frente francés, y más aún pese al desconocimiento del Alto Mando enemigo, el General Joffre, lo está desarmando, pese a las protestas del miembro de la Asamblea Nacional, el Coronel Emile Driant, uno de los pocos oficiales que manifestaban la debilidad del sector.
El General Von Falkenhayn ve en Verdún, la posibilidad de centrar una serie de ataques con fuerzas limitadas en número debido a las condiciones geográficas onduladas a causa del curso del río Meuse.

Sin embargo una de las principales razones, era que para los franceses, era una ciudad mística, cruzada por un gran número de acontecimientos históricos, y si bien para el alto mando no tenía un valor estratégico crucial, para los ciudadanos era un poderoso símbolo de la nacionalidad y el patriotismo.

Preludio a la batalla

– Las defensas francesas.

Sin dudas, el saliente creado alrededor de Verdún era sumamente difícil defender, debido en gran parte al cauce del río Meuse, pese a ello contaba con dos líneas defensivas de fortalezas y fortines, siendo los principales Douaumont y Vaux, sin embargo las destrucciones al principio de la guerra de los fuertes belgas de Namur y Lieja, como así también el francés de Maubegue por parte de la artillería pesada alemana, había llevado a la idea en el seno del mando francés, que este tipo de construcciones eran sumamente inútiles. Prueba de ello es que si bien desde finales de 1915, el servicio de inteligencia francés tenía pruebas fehacientes que la ofensiva alemana se centrará en Verdún, debido a la concentración de tropas y artillería en las regiones de Sedán y Metz y si bien el General Frédéric Herr, comandante de la RFV Région Fortifiée de Verdun (Región Fortificada de Verdún) informa que no cuenta con fuerzas suficientes para defender el sector, el General Joffre ordena retirar varias piezas de artillería de los fuertes para ser enviados a la región de Somme a la vez que solo deja fuerzas con escasas capacidades de combate.

Para abastecer a las posiciones, sólo queda un ferrocarril de vía estrecha (ferrocarril de Meuse) que conecta Bar-le-Duc con Verdun, dado que los alemanes al ocupar Saint-Mihiel en 1914 tienen en su poder la vía estándar que une Verdun con Nancy. Además es, es inapropiado para el transporte de equipo pesado. Junto con el tren se encuentra una carretera local. Esta falta de canales de comunicación con la retaguardia hace que sea aún más frágil este sector del frente.

Pese a que a mediados de Enero de 1916, un nuevo informe de inteligencia basado en reconocimiento aéreo y testimonios de desertores alsacianos y lorenos, como así también a las advertencias del Teniente Coronel Driant a cargo de los batallones 56º y 59º de “Chasseurs” (Cazadores) y de sus superior, el General Herr, quien expresa literalmente:

“ « chaque fois que je demande des renforts d’artillerie, le GQG répond en me retirant deux batteries ! »

(“cada vez que pido refuerzos de artillería, el GHQ (Grand Quartier General) responde mediante el retiro de dos baterías)…

Pese a estos informes, el General Joffre cree que el ataque será en otro sector, dado el poco valor estratégico de la posición, sin embargo a finales de Enero de 1916, ordena al 7º Cuerpo del recientemente designado General de Infantería Georges de Bazelaire, sostener el sector norte de la saliente en la orilla occidental del Meuse, reforzando al 30º Cuerpo del General Paul Chrétein que se ocupaba de defender el sector norte y nordeste en la orilla oriental, finalmente el 2º Cuerpo del General Denis Duchêne, ubicado al este, sobre el Meuse.

En definitiva el General Herr, contaba con 8 divisiones y 1/2 en la línea de combate, y 2 divisiones y 1/2 en la reserva inmediata. En las cercanías, se encontraban los cuerpos 1º del General Adolphe Guillaumat y el 20º del General Maurice Balfourier, pertenecientes al llamado G.A.C. – Groupe d’armées du centre (Grupo de Ejércitos del Centro) del General Fernand Langle de Cary.

En cuanto a la artillería, luego de los constantes retiro del GHQ (Grand Quartier General), había quedado reducida a 388 cañones de campaña y 244 armas pesadas.

– Unternehmen Gericht (Operación Juicio): El plan alemán.

El General Von Falkenhayn, para lograr su objetivo en Verdún, denominad, no esta obligado a desarrollar un importante movimiento de tropas, dado que cuenta con el Vº Ejército bajo el mando del Kronprinz Wilhelm, hijo mayor del Káiser Wilhelm II, y por lo tanto el heredero imperial.
En base a la superioridad artillería pesada, se utilizaría el método Trommelfeuer (Tambor de Fuego) por el cual las armas no disparan por ráfagas, sino por fuego a discreción, generando un bombardeo continúo, que permitiría destruir las defensas del terreno que hay que conquistar.

Para ello fueron alineados 1.225 cañones de todos los calibres, incluyendo 542 obuses pesados. En promedio, un obús de 210 mm cada 150 metros. Se despliegan 13 morteros Krupp “Dicke Bertha” (Gran Berta) de 420 mm, 17 obuses Skoda N3 de 305 mm, cedidos por los aliados austro-húngaros y 2 cañones navales de 380 mm. El número de proyectiles superaban los 2,5 millones. Además disponían para su traslado una excelente red ferroviaria construida a contrarreloj para la ocasión.

En cuanto a los efectivos, el General von Falkenhayn, concentra 72 batallones bien atrincherados en 28 refugios, denominados Stollen (Torta), que una vez finalizado el intenso bombardeo, deberán atacar solamente las posiciones enemigas que se encuentran en la orilla derecha del Meuse. Sin embargo esta postura, es objetada sin tener respuesta positiva por el momento, por el Jefe del Estado Mayor del Vº Ejército el General de Infantería Konstantin von Knobelsdorf, quien cree necesario avanzar sobre las dos orillas, para dar un envión moral a sus subordinados.

Para el ataque de la infantería, frente fue dividida en áreas, la “A”, estaría a cargo del VIIº Cuerpo de la Reserva del Teniente General Johann von Zwehl, la “B” por el XVIIIº del General de Infantería Dedo von Schenk, la “C”, por el IIIº Cuerpo del también General de Infantería Ewald von Lochow y finalmente la “D”, por el General Berthold von Deimling.

Luego del Trommelfeuer, a las 17:00 hs. la infantería de las áreas “A” y “C”, avanzarían con el apoyo de destacamentos de Sturmtruppen (Tropas de Asalto) equipados con granadas y los novedosos lanzallamas. Su misión era ocupar en el primer día, las líneas de trincheras de avanzadas y reconocer las segundas, para coordinar al día siguiente el bombardeo de la artillería, para así mantener de manera constante la presión sobre el enemigo.

Los objetivos iniciales eran las Alturas del río Meuse, sobre una línea desde Froide Terre a Fort Souville y Fort Tavannes, que proporcionaría una posición segura defensiva para rechazar los contraataques franceses. Pese a la planificación, el General von Falkenhayn quería ocupar algunas posiciones estratégicas para dominar con la artillería pesada el campo de batalla, mientras que el Kronprinz Wilhelm y principalmente su Jefe de Estado Mayor, el General von Knobelsdorf eran partidarios de tomar Verdún, por lo que estas diferencias confundieron a los comandantes de cuerpos y demás subordinados.

El Inicio de la Batalla.

Unternehmen Gericht (Operación Juicio) debía iniciarse el 12 de Febrero de 1916, sin embargo las condiciones climáticas adversas, llevaron al mando a retrasarla hasta el 21 de Febrero.

A las 04:00 hs. de esa jornada, un proyectil de 380 mm, explotó en el Palacio Episcopal de la ciudad de Verdún, despertando a los vecinos, sin embargo era solo el llamada “ajuste de disparo”, dado que a las 07:15 hs., se desato un verdadero infierno, por parte de más de 800 piezas de artillería de diversos calibres. A lo largo de 15 km, el mando alemán instalo 40 baterías, que bombardearían un frente de 30 km (19 millas de largo) por 5 km (3,1 millas de ancho).

La principal concentración de fuego fue contra la orilla oriental (derecha) del Río Meuse, 26 Cañones Pesados Krupp-Dickie Bertha (Gran Bertha) de 420 mm dispararon contra los fuertes y la propia ciudad de Verdún. El estruendo pudo escuchar en los Montes Vosgos a unos 160 kilómetros de distancia. Al mediodía, hubo una pausa, para que los sobrevivientes franceses comenzaran a ser relevados para poder atacarlos fuera de sus trincheras, además un avión de observación pudo sobrevolar el campo de batalla para poder recabar información sin ser molestado por aeronaves enemigas.

Cumplido el objetivo, el bombardeo se reinicio hasta las 16:00 hs., cuando las unidades de los cuerpos IIIº, VIIº y XVIIIº, u total de 60.000 solados, comenzaron avanzar por un frente de 6 kilómetros en dirección al Bosque de Caures, precedidos por destacamentos del Sturm-Bataillon Nr. 5, del Hauptmann (Capitán) Wilhelm Rohr, que se abrieron paso con lanzallamas, granadas de mano y fusiles para acabar con los sobrevivientes que pese a estar aturdidos y convalecientes trataron de resistir, aunque fue en vano, dado que los alemanes solo sufrieron 600 bajas.

Sin embargo, como estaba planificado, el avance de la infantería fue limitado, lo suficiente como para que la artillería de campaña ajustase la dirección de los disparos a la segunda líneas de trincheras enemigas. La misma durante 16 hs. de bombardeo, utilizó 80.000 proyectiles, una concentración de fuego jamás vista desde el inicio de la guerra.

Era la primera jornada de una batalla crucial para ambos bandos.

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Plano de la ciudad de Verdún y sus fuertes
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Mapa con el dispositivos de ambos ejércitos
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Batería de artillería de campaña alemana durante el bombardeo del 21 de Febrero de 1916
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Centro de la ciudad de Verdún al ser alcanzado por el fuego de la artillería enemiga
 
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Publicado por en 21 febrero, 2016 en 1916, Batallas, Frente Occidental

 

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22-23 de Abril de 1915 – Segunda Batalla de Ypres


Inicio de la Segunda Batalla de Ypres. Combate de Gravenstafel.

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La Segunda batalla de Ypres, por Richard Jack, 146 x 234 1/2 in., en el Canadian War Museum.

Con el final de las sucesivas batallas de Yser e Ypres en Noviembre de 1914, el sector norte de la larga línea del frente que se extendía desde el canal de la Mancha hasta la región de Flandes, se mantuvo estable, más allá de algunos combates esporádicos o duelos de artillería.

La acción desde inicios de 1915 se concentro en las regiones de Champagne, Artois, Alsacia, Lorena y los Montes Vosgos, donde sendas ofensivas planificadas por el Alto Mando Francés fracasaron ante las defensas de los ejércitos alemanes, por su parte los británicos lanzaron un ataque con escaso éxito en los alrededores de la ciudad de Neuve Chapell.

Estos éxitos defensivos llevó al Jefe del OHL-Oberste Heeresleitung (Alto Mando Alemán) General Erich von Falkenhayn a planificar una ofensiva en la llamada “Saliente de Ypres”, donde el frente rodeaba por el este a esta estratégica ciudad belga, el objetivo era romper las líneas aliadas que a su parecer y el de sus oficiales subalternos era débil y así poder ocupar la estratégica posición, para ello contaba con las experimentadas tropas del IVº Ejército del Duque Albrecht von Würtemberg, por su parte el dispositivo aliado se basaba en tropas belgas estaban apostadas al Norte sobre el Río Yser, mientras que en el norte del saliente propiamente dicho se establecieron las divisiones francesas 87º y 45º, a su derecha en el sector oriental se estacionaron una división canadiense y dos británicas, mientras que más al sur se encontraban los hindúes de la llamada División Lahore.

A las 05 hs. de la mañana del día 22 de Abril de 1915, el ejército alemán largo 168 toneladas de gas cloro en un frente de 4 millas (6,5 km.) en los alrededores de Gravenstafel contra las líneas francesas ocupadas por tropas coloniales argelinas y marroquíes, y si bien hacia tres meses que ya había sido utilizado contra los rusos en Bolimov, sin embargo debido a las bajas temperaturas su efecto había sido muy escaso. Para este ataque se utilizaron aproximadamente 5730 tubos de gas con u peso de 90 libras (41 kg.) que fueron abiertos de manera manual dado que el viento se encargaría de trasladar el contenido hacia las líneas enemigas, sin embargo varios soldados alemanes resultaron muertos o heridos a causa de la falta de experiencia.

La nube de gas avanzó hacia los tropas coloniales francesas que sufrieron en total unas 6.000 bajas, muchos de ellos muertos en solo diez minutos debido a la asfixia y al daño tisular de los pulmones, mientras que los más “afortunados” sufrieron cegueras, dado que el cloro en su forma gaseosa es más denso que el aire, se expandió rápidamente por las trincheras obligando a sus ocupantes a evacuarlas a toda prisa recibiendo un intenso fuego de la siempre eficiente artillería alemana. Esta situación llevó a que varias unidades huyeran en pánico, mientras que otras se mantuvieron cubriéndose con pañuelos y bufandas hasta que la nube se disipase.

Esta acción abrió una brecha de unas 6,5 millas (4 km.), sin embargo el Mando alemán se había visto sumamente sorprendido por el éxito del ataque, además el General Von Falkenhayn preocupado por la situación en el Frente Oriental había enviado a la mayoría de sus reservas, por lo que no contaba con suficientes hombres para aprovechar la situación, así y todo con las primeras luces de la mañana, el avance se inicio, aunque fue lento debido al temor de los efectos del cloro, además los soldados del 13º Batallón de la Fuerza Expedicionaria Canadiense sostuvieron su posición orinando en sus pañuelos para taparse la boca para así contrarrestar los efectos nocivos de la nube tóxica, siendo atacados prácticamente por tres flancos cuando a su izquierda los soldados de la División Argelina huyeron junto a sus oficiales franceses.

Esta situación preocupo al general Sir Horace Smith-Dorrien, el comandante británico del sector, por lo que ordenó al 10º Batallón canadiense a lanzar un contraataque desde el llamado Kitcheners’ Word (Bosque de Kitchener) con la intención de cerrar la brecha, sumándose luego el 16º Batallón de canadienses descendientes de escoceses, por lo que estaban ataviados con el clásico kilt. El mismo comenzó con cerca de 800 efectivos, después de las 11 hs. de la noche, sin un reconocimiento previo, las unidades tropezaron con varios obstáculos, a la vez que recibían disparos, sin embargo se lanzaron a la bayoneta logrando expulsar al enemigo de la vieja plantación de robles, al coste de casi el 75% de víctimas heridas o muertas.

Para el final de la dura jornada, el esfuerzo de los canadienses que entraban en combate por primera vez de forma admirable logró estabilizar de manera precaria la situación del frente. A pesar que la mayoría de las tropas coloniales francesas huyeron, sus aliados británicos nada les reprocharon debido a que fueron los primeros que soportaron un devastador ataque con una nueva arma letal. Prueba de ello es que el Comandante en Jefe de la BEF British Expedicionary Force, Mariscal Sir John French, quien no se caracterizaba justamente por ser condescendientes con sus aliados expreso ese mismo día en el parte de guerra.

“… if any troops in the world had been able to hold their trenches in the face of such a treacherous and altogether unexpected onslaught, the French Division would have stood firm. “.

( “… si cualquier tropa en el mundo hubiese sido capaz de sostener sus trincheras ante un ataque tan traidor y totalmente inesperado, la División francesa se habría mantenido firme”).

Otro de los testimonios de esa jornada sobre esta situación, fue la del oficial Anthony Hossack perteneciente al regimiento Queen Victoria’s Rifles quien describió ese mismo día en su diario personal, la situación caótica de las fuerzas coloniales francesas en retirada, expresando literalmente

“Plainly something terrible was happening. What was it? Officers, and Staff officers too, stood gazing at the scene, awestruck and dumbfounded; for in the northerly breeze there came a pungent nauseating smell that tickled the throat and made our eyes smart.
… the dusky warriors of French Africa; away went their rifles, equipment, even their tunics that they might run the faster. One man came stumbling through our lines. An officer of ours held him up with levelled revolver, “What’s the matter, you bloody lot of cowards?” says he. The Zouave was frothing at the mouth, his eyes started from their sockets, and he fell writhing at the officer’s feet.

( Es evidente que algo terrible estaba sucediendo. ¿Que era?. Funcionarios y oficiales del Estado Mayor, estaban contemplando la escena, asombrados y estupefactos, con la brisa del norte llegó un olor nauseabundo picante que hizo cosquillas en la garganta y nuestros ojos lagrimear… los guerreros oscuros del África francesa; lejos habían dejado sus fusiles, equipos, incluso sus túnicas que puedan correr más rápido. Un hombre vino tropezando hacia nuestras líneas. Un oficial nuestro lo sostuvo con el revólver apuntando, ” ¿Qué sucede, sangriento cobarde? le pregunto. Al Zouavo le salio espuma por la boca, sus ojos se salieron de sus órbitas y se cayó retorciéndose a los pies del oficial).

Sin dudas este testimonio expresa lo terrible que fue el ataque con gas realizado por los alemanes, sin dudas era el inicio de una macabra forma de “hacer” la guerra.

Segunda batalla de Ypres
Frente Occidental de la Primera Guerra Mundial

Fecha Del 22 de abril al 25 de mayo de 1915
Lugar Ypres (Bélgica)
Coordenadas 50°53′28″N 2°58′44″
Resultado No decisiva
Beligerantes
Flag_of_France.svgFrancia Flag_of_the_United_Kingdom.svg Reino Unido22px-Flag_of_Australia.svgAustraliaCanadian_Red_Ensign_1868-1921.svgCanada 22px-Dominion_of_Newfoundland_Red_Ensign.svgDominio de Terranova 25px-Flag_of_the_German_Empire.svg Imperio alemán
Comandantes
Flag_of_the_United_Kingdom.svg Horace Smith-Dorrien Albrecht de Württemberg
Fuerzas en combate
8 divisiones de Infantería 7 divisiones de Infantería
Bajas
70.000 35.700

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Mapa del Frente de Ypres, en donde se puede apreciar en línea verde la amplitud del ataque de gas cloro lanzado por los alemanes contra las posiciones de tropas coloniales francesas.
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Fotografía área en donde se muestra a los soldados alemanes lanzando gas cloro hacia las lineas enemiga.
 
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Publicado por en 22 abril, 2015 en 1915, Batallas, Frente Occidental

 

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Batalla de Langemarck – 21 de Octubre al 24 octubre 1914


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Inicio del Combate de Langemarck en el marco de la Batalla de Ypres.

El día 19 de Octubre de 1914, las fuerzas del IV° Ejército Alemán del Duque Albrecht von Würtemberg, lanzaron una ofensiva planificada por el Jefe del OHL-Oberste Heeresleitung (Alto Mando Alemán), General Erich von Falkenhayn, con el objetivo de tomar la importante ciudad belga de Ypres, para así poder avanzar hacia Boulonge-Sur-Mer y Calais sobre la Costa del Canal de la Mancha para así poder envolver el flanco izquierdo de las fuerzas francesas, belgas y británicas.
Esa primera jornada, ante la estupefacción del recientemente designado comandante del Ejército del Norte, el General francés Ferdinand Foch, los alemanes, lograron ocupar Roulers, sin embargo a pesar de este peligro, el 1° Cuerpo de la Fuerza Expedicionaria Británica bajo el mando del General Sir Douglas Haig, que había llegado hacia poco del frente del Aisne, comenzó avanzar desde el este de Ypres, con el objetivo de llegar a Thourout, en respuesta al pedido del mando francés para aliviar la situación de las tropas que batallaban en el Río Yser, más al norte.

Sin embargo la resistencia fue en aumento, por lo cual el comandante británico decidió atrincherarse y esperar informes de los aviones de reconocimiento del Royal Flyng Corp (Real Cuerpo Aéreo), que para su mala suerte, las condiciones climáticas hicieron imposible tratar de observar el desplazamiento de las tropas enemigas.

Lo que el General Haig, ignoraba era que a su frente se alineaban los Cuerpos XXVI° de la Reserva del Barón Otto von Hügel, y el XXVII° de la Reserva del General sajón Adolph von Carlowitz, más una división del XXIII° de Reserva del General Geog von Kleist, listos para lanzar un decisivo ataque al norte de Ypres.

A pesar de la delicada situación, el General Foch insistió el día 20 de Octubre con un ataque del recientemente formado 8° Ejército del General Victor d’Urbal, acompañado por los escuadrones del Cuerpo de Caballería del General Antoine De Mitry, hacia la aldea de Dixmude que estaba siendo atacada por la mayor parte del Cuerpo del General von Kleist, sin embargo estas fuerzas fueron rechazadas y huyeron en dirección a Langemarck y Steenstraat, trspasando en su retirada a las líneas británicas establecidas.
En la mañana del 21 de Octubre, las fuerzas del XXIII° Cuerpo de Reserva avanzaron en persecución de los franceses y comenzaron a bombardear la ciudad de Langemarck en la que se había atrincherado la 5° Brigada de la 2° División del General Charles Monro del Cuerpo del General Sir Haig, quien soporto estoicamente el bombardeo y logro rechazar un primer avance de la infantería enemiga.

Los soldados alemanes eran reservistas sin muchas experiencia liderados por oficiales jóvenes valientes pero inexpertos quedando demostrado en horas de la noche cuando un asalto mal planificado fue totalmente desbaratado por el preciso fuego de los veteranos regimientos atrincherados de la BEF.

Más al sur, las fuerzas del XXVI° Cuerpo habían avanzado desde Roulers, en dirección a Poelcapelle y Zonnebeke, mientras que a su izquierda el XXVII° marchaba en dirección a Polygone y Veldnecke.

El primer día del combate en los alrededores de Langemarck, demostraron que a pesar de la desesperada situación las fuerzas británicas más experimentadas, podían hacer frente a las fuerzas alemanas que si bien eran superiores en números, en su mayoría eran reservistas recién salidos de los campos de entrenamientos.

Mapa del Combate de Langemarck

Jóvenes reservistas de la infantería alemana cargando contras las posiciones británicas en Langemarck.

 
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Publicado por en 21 octubre, 2014 en 1914, Batallas, Frente Occidental

 

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Primera batalla de Ypres


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La primera batalla de Ypres, también llamada la Batalla de Flandes o de Holanda, fue la última larga batalla del primer año de la I Guerra Mundial (1914). En realidad fue una serie de batallas, empezaron el 19 de octubre y finalizaron de acuerdo con varias historias el 13 de noviembre (Francia), 22 de noviembre (Reino Unido) o el 30 de noviembre (Alemania). Esta batalla y la batalla de Yser marcaron el final de la supuesta Carrera hacia el Mar.

Las principales batallas de Ypres fueron: la batalla de Langemarck (1914), del 21 al 24 de octubre, la batalla de Gheluvelt, del 29 al 31 de octubre, y la batalla de Nonne Bosschen, el 11 de noviembre.

Desde la retirada de las fuerzas alemanas después de la derrota a orillas en el Marne y el posterior estancamiento en la Batalla del Aisne, ambos estado mayores desarrollaron una serie de maniobras de flanqueo en dirección al norte, sobretodo en la región de Flandes en la llamada “Carrera hacia el Mar”, en una serie de batallas sangrientas generalmente con resultado inconcluso.

Mientras que en la región de Flandes se desarrollaban los sucesivos enfrentamientos de La Bassée, Messines y Armentières, por el norte las fuerzas belgas y francesas se atrincheraban en las orillas de la desembocadura del Río Yser con el Mar del Norte, ante situación el Jefe del OHL-Oberste Heeresleitung (Alto Mando Alemán), General Erich von Falkenhayn determinó que para lograr obtener una relativa ventaja estratégica, era necesario avanzar sobre Calais y Boulonge-Sur-Mer, en la costa del Canal de la Mancha, sin embargo había un obstáculo, la ciudad belga de Ypres en cercanías de la frontera con Francia.

Desde mediados de Octubre, ese importante punto estratégico estaba ocupado por fuerzas de caballería británica, sin embargo con el correr de los días, la mayoría de la BEF, Fuerza Expedicionaria Británica había sido trasladada desde el inactivo frente del Aisne, hacia la región del Flandes.

Para este desplazamiento de tropas, el General von Flakenhayn, desplegó al IV° Ejército del Duque Albrecht von Würtemberg y a parte del VI° del Kronprinz Rupprecht de la Baviera, para hacer frente a este dispositivo, las fuerzas aliadas coordinadas por el General Ferdinand Foch, contaban con la totalidad de la Fuerza Expedicionaria Británica del Mariscal Sir John French, el recientemente conformado 8° Ejército Francés del General Victor d´Urbal y fuerzas belgas dispersas que se habían retirado desde Amberes, en cuanto a número de soldados eran prácticamente similares.
A mediados del mes de octubre, mientras las fuerzas británicas avanzaban lentamente durante el desarrollo de las batallas de La Bassée, Messines y Armentières, llevó a que el General Foch, quien estaba a cargo de todo el frente norte por decisión del Jefe del Estado Mayor General Joseph Joffre, decidió hacer avanzar al recientemente formado 4° Cuerpo Británico del General Sir Henry Rawlinson, en dirección hacia la aldea de Menin, quien sin embargo retraso su movimiento al ser informado por aviones de reconocimiento del Royal Flying Corp (Real Cuerpo Aéreo), que grandes columnas de soldados enemigos marchaban hacia su posición, a pesar de los berrinches del General Foch.

Sin embargo, el día 17 de octubre, el comandante francés no cejaba en su intento de avance, lo cual ordeno a las fuerzas de Caballería del 10° Cuerpo del General Louis de Maud’huy que marcharan hacia la aldea de Roulers, aunque debió retirarse ante la llegada de fuerzas de infantería alemana muy superiores.

Finalmente el 19 de Octubre de 1914, el meticuloso plan ofensivo elaborado por el Estado Mayor del General von Falkenhayn se puso en marcha cuando las fuerzas del IV° Ejército del Duque Albrecht von Würtemberg comenzaron a avanzar hacia el oeste, esa misma mañana aviones de reconocimiento británico informaron al Alto Mando, que el aparente objetivo era avanzar sobre la aldea de Menin, lo cual llevó a que el General Sir Rawlinson ordenara retirar sus escasas fuerzas a una nueva línea defensiva formada entre Zandvoorde y Kruiseecke. En total las fuerzas alemanas avanzaron entre 6 a 9 millas (9,7 a 14,5 km), siendo ocupada Roulers, por parte de elementos del XXVI° Cuerpo del General Otto von Hügel, luego de una dura lucha la cual determino el retiro de los escuadrones de Caballería del General Maud’huy.
Esa misma jornada, las fuerzas del I Cuerpo Británico del General Sir Douglas Haig llegaron en tren desde el estático frente del Aisne, y por indicaciones del General Foch se asentaron al norte de Ypres, donde enlazaron con las fuerzas belgas, y en base a informes de su propio servicio de inteligencia el avance alemán sería más débil, sin embargo el Jefe del servicio de información de la Fuerza Expedicionaria Británica, Coronel John MacDonogh, le informo de la presencia de cinco cuerpos de ejército al norte del Río Lys, pero el irascible comandante francés rechazó vehementemente esta información, lo cual demostró en el corto plazo ser un verdadero error.

Este relativizado primer avance alemán marcaba el inicio del conjunto de Batallas de Ypres, la última oportunidad de los dos bandos por poder ganar la llamada “Carrera hacia el Mar”.

Mapa de la región de Ypres donde se desarrollarían los combates.


Imagen N° 2. Fuerzas Alemanas marchan hacia Roulers en el primer día de la ofensiva contra Ypres.

 

 
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Publicado por en 19 octubre, 2014 en 1914, Batallas, Frente Occidental

 

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1 de Octubre al 4 de Octubre de 1914 – Primera Batalla de Arras


https://i1.wp.com/upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/e6/Franco-German_flanking_moves%2C_15_September_-_8_October_1914.jpg

Fué diseñado para flanquear a las fuerzas alemanas y avanzó a lo largo de una línea entre Arras y Lens, el ataque comenzó el 1 de octubre una vez que se habían reunido tropas suficientes para formar al Décimo Ejercito Francés de  Maud’huy.

Mientras que los primeros avances hacia Douai eran buenos, hubo contraataques eficaces del Sexto Ejército del príncipe Ruperto, que fue transferido de Lorraine, y obligó a Maud’huy ordenar una retirada.

Sin embargo, los fuertes ataques llevados a cabo por los tres cuerpos del ejército alemán (Primera, Segunda y Séptima), los franceses lograron aferrarse en Arras, y aguantaron el ataque alemán hasta el 4 de Octubre.

Con el fracaso de las maniobras la actividad se trasladó más al norte hacia Flandes, donde los alemanes si encontraron el éxito, pero eso, lo veremos mas adelante.

 

Primera Batalla de Arras
Parte de la Carrera al Mar
Fecha 1–4 Octubre1914
Localización Arras, Francia
Coordinates: 50°17′23″N 2°46′51″E
Resultado Éxito defensivo francés
Beligerantes
France Francia German Empire Imperio Alemán
Comandantes
France Louis Maud’huy German Empire Principe Ruperto de Baviera
Fuerzas
Decimo Ejército Francés Tres cuerpos del Ejército Alemán (Primero, Segundo y Séptimo)
Bajas
No disponible No disponlible
 
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Publicado por en 1 octubre, 2014 en 1914, Batallas, Frente Occidental

 

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25 del Septiembre al 29 de Septiembre de 1914 – Batalla de Albert


La Batalla de Albert (también conocida como la Primera Batalla de Albert) comenzó el 25 de septiembre de 1914, y formó parte de la conocida como “Carrera al mar” durante la Primera Guerra Mundial, siguió a la Primera Batalla de Aisne y cuando ambos bandos se estaban moviendo hacia el norte, tratando de tomar el flanco norte del ejército enemigo. El Segundo Ejército bajo el mando de Comandante Noël de Castelnau , comenzó a reunirse en Amiens, a mediados de septiembre y fue dirigida por el general Joseph Joffre , el generalísimo del ejército francés, para atacar cerca de Albert .

El 25 de septiembre, el Segundo Ejército avanzó hacia el este, en lugar de avanzar alrededor de un flanco norte abierto, se encontró con el 6 º Ejército alemán que atacó en dirección opuesta y alcanzó Bapaume el 26 de septiembre y Thiepval al día siguiente. Los alemanes lo habían previsto para desbordar a los franceses y llegar hasta el Canal Inglés al oeste, apoderándose de las regiones industriales y agrícolas del norte de Francia y el aislamiento de Bélgica. Ninguna de las partes podría derrotar a su oponente y la batalla terminó alrededor del 29 de septiembre, ambas partes hicieron otro intento de flanqueo hacia el norte de Albert, en la batalla de Arras (del 1 al 4 de octubre).

Batalla

25 a 29 septiembre

Terreno alrededor de Péronne, Albert y Arras

La ofensiva del Segundo Ejército francés, obligó al general Falkenhayn a desviar el ejército hacia el norte de Chaulnes a Péronne el 24 de septiembre y expulsar a los franceses de nuevo al Somme. El hacinamiento en los ferrocarriles dañados detrás del frente alemán desaceleró el tránsito de las fuerzas alemanas e infantería y marcharon desde Namur y Cambrai.  El 25 de septiembre, los refuerzos alemanes atacaron, cruzaron el Somme al sur de Péronne y luego avanzaron para tomar un puente entre Hem y Feuillères, cuando un ataque francés al norte del Somme contra el II cuerpo bávaro obligó a una retirada precipitada. A medida que llegaban más unidades de Baviera en el norte, la 3 ª División de Baviera avanzó a lo largo de la orilla norte, a través de Bouchavesnes, Leforest y Hardecourt hasta quedar retenidos en Maricourt. La 4 ª División de Baviera más al norte, derrotó a los franceses y luego atacaron hacia el oeste hacia Albert, a través de Sailly, Combles, Guillemont y Montauban.

El 27 de septiembre, el II Cuerpo de Caballería hizo retroceder las divisiones 61 ª y 62 ª Reserva del General José Brugère (d’Amade había sido sustituido), para dar paso a la XIV Reserva del Cuerpo y enlazar con el flanco derecho del II Cuerpo de Baviera, listo para un ataque en Albert. La Subdivision Francesa d’Armée comenzó a reunirse en Arras y el comandante, el general Luis de Maud’huy encontró que en lugar de hacer otro intento de eludir el flanco alemán, la Subdivisión estaba amenazada por la ofensiva alemana. El II Cuerpo de Baviera y XIV Reserva empujó a la división territorial francesa a la zona alrededor de Bapaume y avanzó hacia Bray-sur-Somme y Albert, como parte de la ofensiva en el valle de Somme para llegar al mar. La ofensiva alemana se enfrentó al norte del Somme con el cuerpo francés XXI y X y con la 81a, 82a, 84a y 88a divisiones territoriales menores de Brugère más al norte y la primera, tercera, quinta y décima divisiones de Caballería del II Cuerpo de Caballería (General Conneau), al este de Albert.

El XIV Cuerpo de Reserva fue atacado el 28 de septiembre, a lo largo de la vía romana de Bapaume a Albert y Amiens, con la intención de alcanzar el Ancre y luego continuar hacia el oeste a lo largo del valle del Somme. La 28 División de Reserva Baden avanzó cerca de Fricourt, contra la resistencia dispersada de infantería y caballeria francesa. El 28 de septiembre, los franceses fueron capaces de detener el avance alemán en una línea de Maricourt a Fricourt y Thiepval. El II cuerpo de caballería alemana se trasladó hacia el norte y se acercó a las inmediaciones de Arras con el II cuerpo de caballería francesa. El 29 de septiembre, la 28 División de Reserva atacó Fricourt y capturó el pueblo, pero el fuego de artillería  francesa impidió su avance. Al norte de la carretera, la 26 División de Reserva Württemberg fue tambien detenido por los franceses. Al día siguiente, las unidades francesas contratacaron varias veces y reconquistaron Fricourt.
Durante la noche hubo un momento de calma pero al llegar la mañana ambos bandos empezaron a cavar sin orden ni concierto, las líneas de oposición habían dejado de moverse y no fue fácil defender suelo. En Maricourt a unos 5 kilómetros al sur, el avance alemán había dejado debajo la aldea. Al norte de la carretera, la 26 División de Reserva luchó para capturar la tierra alta de Bazentin Ridge, que daba al valle Ancre pero en lugar de cercar el flanco norte francés, fue puesta en peligro por un ataque francés recíproco. (El ataque francés alcanzó Sapignies detrás del flanco derecho, hasta ser contra-atacado por el Cuerpo de la Guardia , que llegó a Bapaume el 2 de octubre.)  Joffre añadió X Cuerpo, a 32 km al norte de Amiens, la II Caballería Cuerpo, al sur-este de Arras y un cuerpo provisional al mando del general Victor d’Urbal , que tenía la 77a división Reserva al sur-este de Arras y de 70 División de Reserva en Lens, donde la Subdivision pasó a llamarse el Décimo Ejército, para hacer otro movimiento de flanqueo cerca de Arras.

Consecuencias 

Los franceses habían sido capaces de utilizar los ferrocarriles para mover tropas con mayor rapidez que los alemanes, que tuvieron que dar grandes rodeos. El IV Cuerpo francés se trasladó de Lorraine, el 2 de septiembre en 109 trenes y se había reordenado el 6 de septiembre. Los franceses habían sido capaces de mover las tropas en un máximo de 200 trenes por día y utilizar cientos de vehículos a motor que eran coordinados por dos oficiales de Estado Mayor, comandante Gérard y el capitán Doumenc. El francés capturó vagones alemanes y los sistemas telefónicos y telegráficos nacionales.  La iniciativa estaba en manos de los alemanes desde agosto. Hasta el final del asedio de Maubeuge (agosto 24-septiembre 7) era la única línea de Trier a Lieja, Bruselas, Valenciennes y Cambrai estaba disponible y tuvo que ser utilizado para abastecer a los ejércitos alemanes como el 6 º Ejército que viajó en dirección opuesta, lo que limitó al ejército de cuarenta trenes diarios que tardó cuatro días para mover un cuerpo. La información sobre los movimientos de tropas alemanas de interceptación inalámbrica permitió a los franceses evitar movimientos alemanes mientras que los alemanes tenían que depender de los informes de los espías, que frecuentemente eran erróneos. El ejercito francés recurrió a tácticas de infantería más prudentes, utilizando proyectiles para reducir las víctimas y un sistema centralizado de control, los comandantes del ejército alemán siguieron planes contradictorios. Los franceses no necesitan de obtener resultados de forma rápida y podría concentrarse en preservar el ejército francés.
Batalla de Albert (1914)
Parte de la carrera hacia el mar en el Frente Occidental ( Primera Guerra Mundial )
Race to the 1914.png Mar
Curso de la “Carrera al mar”
Fecha 25 a 29 septiembre, 1914
Ubicación Somme, Francia
Resultado Dudoso
Los beligerantes
 Francia  Imperio Alemán
Comandantes
Francia Noël de Castelnau

Imperio Alemán Ruperto de Baviera

Fuerza
Segundo Ejército francés Sexto Ejército alemán
Muertes y pérdidas
No disponible No disponible
 
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Publicado por en 25 septiembre, 2014 en 1914, Batallas, Frente Occidental

 

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13 de Septiembre al 28 de Septiembre de 1914 – Primera batalla del Aisne


La primera batalla del Aisne (en francés: 1re Bataille de l’Aisne) era la ofensiva aliada contra el frente derecho del primer ejército alemán (llevado por Alexander von Kluck) y del segundo ejército (llevado por Karl von Bülow) retirados después de la primera batalla del Marne  días antes en septiembre de 1914. La ofensiva comenzó la noche del 13 de septiembre, después de una búsqueda precipitada de los alemanes.

Batalla

Cuando los alemanes dieron vuelta para hacer frente a los aliados el 13 de septiembre, llevaron a cabo una de las posiciones más formidables respecto al frente occidental. Cerca de Compiègne, el río de Aisne se enrolla hacia el oeste, con una anchura y profundidad considerable. A los lado una zona de tierra baja de mas de un kilómetro a cada lado, y  una línea de acantilados escarpados de tres a cuatrocientos pies de alto, nivelado suavemente a una meseta. Los alemanes establecieron en la cara septentrional más alta, 3 kilómetros más allá de la cresta, detrás de un matorral denso que cubrió el frente.

Las cosechas bajas no ofrecían ninguna ocultación a los aliados, por tanto las fuerzas situadas en la meseta septentrional tenía un amplio campo de fuego.

En la noche del 13 de septiembre había una densa niebla, la mayor parte del cuerpo expedicionario británico (BEF) cruzó el río Aisne a través de puentes pontones y demolió parcialmente los puentes, llegaron a Bourg-et-Comin por la derecha y a Venizel por la izquierda. En Chivres-Val al este de Venizel, había una escarpa que los alemanes habían seleccionado como su posición más fuerte. El quinto ejército francés cruzó el Aisne por el Baya-au-CCB y capturó el lado del este de las damas del DES de Chemin (literalmente, la trayectoria “de las señoras”), nombrado de esa forma por ser el camino utilizado por las hijas de Louis XV para llegar a Paris.

Al este de damas del DES de Chemin, los cuartos, quintos y novenos ejércitos franceses realizaron un progreso insignificante más allá de las posiciones que habían alcanzado el 13 de septiembre.

Bajo la gruesa niebla que reinaba durante la noche, el BEF avanzó por encima de los estrechos caminos de la meseta. Cuando la niebla se evaporó y brilló el sol de la mañana, fueron rastrilladas sin piedad por el fuego de enemigo.

Comienza la guerra de foso

Herramientas de afianzamiento

El 14 de septiembre, sir John French pidió el BEF entero para afianzarse, no había muchas herramientas de afianzamiento disponibles. Los soldados exploraron las granjas y los pueblos próximos para obtener piquetas, palas y otros instrumentos que permitieran bloquear la posición. Sin el entrenamiento para la guerra inmóvil, las tropas simplemente cavaron hoyos en el suelo. Éstos estaban al principio confeccionados para cubrirse del fuego enemigo (proyectiles). Pronto los fosos se profundizaron, las paredes se forraron de madera y empezaron tambien a utilizar el camuflaje para evitar la observación del enemigo.

La guerra de foso era también nueva para los alemanes, cuyo entrenamiento y equipo fue diseñado para una guerra móvil ganada en seis semanas, pero adaptaron rápidamente sus armas a la nueva situación. Los obuses utilizados fueron sustituidos por proyectiles contra los fosos aliados. El uso experto de morteros de foso y de granadas de mano tanto como de rifles (usados contra las tropas británicas el 27 de septiembre), permitió a los alemanes infligir grandes pérdidas sobre las tropas aliadas, que ni habían sido entrenadas ni equipadas con estas armas. Los reflectores, las vengalas y los periscopios eran también piezas del equipo alemán previsto su uso dentro de los fosos.

La escasez de armas pesadas perjudicó a los británicos. Solamente sus 60-pounders eran bastante potentes para debastar los emplazamientos de arma enemigos en la orilla sur del Aisne, y estas armas eran bastante inferiores a la artillería alemana en calibre y gama. Cuatro baterías de armas de 6 pulgadas (150 milímetros) (un total de dieciséis), fueron acometidas por Inglaterra. Aunque eran un pobre partido contra los obuses alemanes de 8 pulgadas (200 milímetros).  La potencia de fuego defensiva fue limitada a los rifles y a dos ametralladoras asignadas a cada batallón. Los británicos eran excelentes tiradores pero incluso su exactitud no era ningún partido para las ametralladoras y las granadas alemanas.

Los británicos habían equipado de radio muy pocos de sus aeroplanos  y los utilizaron para divulgar los movimientos de tropa. Era natural que los aviadores reconocieran la ventaja de observar el fuego de artillería. El 24 de septiembre, tenientes B.T. James y D.S. Lewis detectaron tres baterías enemigas bien encubiertas que estaban inflingiendo un daño considerable en posiciones británicas. El fuego antiaéreo era desganado e inexacto.

Carrera al mar

Por un período de tres semanas que seguía el desarrollo inesperado de la guerra de foso, ambos lados abandonaron los asaltos frontales y comenzaron a intentar envolver el lado septentrional de cada uno. El período se llama “carrera al mar.” Como los alemanes estaban atacando el lado izquierdo aliado, los aliados buscaron la derecha alemán.

El frente occidental se convirtió así en un sistema continuo de fosos de más de 400 millas (640 kilómetros). De la ciudad belga del canal de Nieuport, las líneas de trincheras corrieron en dirección sur muchas millas, dando vuelta al sureste en Noyon, continuando más allá de Reims, de Verdún, Sant-Michel y de Nancy;  y cortando al sur otra vez a la frontera suiza septentrional veinte millas (32 kilómetros) al este de Belfort.

Mientras tanto, el ejército belga amenazaba las comunicaciones alemanas, la batalla se desplazó hacia el norte. El 28 de septiembre los alemanes planeaban capturar el puerto de Amberes y machacar las fuerzas belgas. Esta importante ciudad marítima estaba cercada por un obsoleto sistema de murallas que no aguantaban el empuje los proyectiles de 6 pulgadas. Un anillo externo de dieciocho fuertes se extendió a las afueras de la ciudad y un anillo interno a una o dos millas. Cada fuerte tenía dos ametralladoras, pero no tenían medios para comunicar o detectar el fuego enemigo. Un arma de 6 pulgadas empujaba hacia fuera al enemigo; ninguno de estos fuertes tenían proyectiles potentes aunque habían despejado los campos circundantes proporcionar una visión sin obstáculos para el fuego.

En el alba del 29 de septiembre, el general Hans von Beseler, llamado del retiro a la edad de sesenta y cinco años, puso en orden seis divisiones en un arco que hacía frente al anillo externo de los fuertes. Los cañones pesados  que habían destruido las defensas de Namur y de Liège habían sido colocados bastante más allá de artillería belga. Ayudado por la localización de los aviones, los artilleros alemanes encontraron rápidamente sus blancos. Las armas belgas revelaron su posición con la expulsión de humo denso y negro y los campos despejados por los defensores les privaron de cualquier ocultación. Dos de los fuertes fueron reducidos rápidamente a escombros. Sin esperar el resultado, el gobierno belga y 65.000 tropas salieron de Ostende de noche, dejando a un ejército de 80.000 para llevar a cabo la derrota del enemigo. El anillo externo entero se derrumbó el día siguiente, incitando una evacuación total de civiles a los Países Bajos que eran neutrales en la guerra. Una División de Marina real británica se unió a las tropas de defensa durante el ataque, pero incluso esta fuerza combinada no podía con los alemanes. Después de seis días de lucha, la guarnición restante se retiró a través del río de Escalda a la frontera meridional de los Países Bajos, mientras que el resto del ejército belga se retiró al oeste, para defender el territorio belga en la batalla del Yser (16-31 de octubre de 1914).

 

Muchos de los caidos en combate durante esta batalla fueron enterrados en el cementerio de Vailly británicos.

Hubo dos batallas posteriores en el Aisne; la segunda (abril-mayo de 1917) y la tercera (mayo-junio de 1918).

Primera batalla de Aisne
Race to the Sea 1914.png
Mapa del frente occidental
 

Fecha 13-28 de septiembre de 1914
Ubicación Río de Aisne, Francia
49°26 E ′ del ′ N 3°40
Resultado Indeciso
Beligerancias
United KingdomReino Unido
FranceFrancia
German EmpireImperio alemán
Comandantes y líderes
United KingdomJohn French
FranceD’Esperey de Louis Franchet
FranceMichel-Joseph Maunoury
FranceJoseph Joffre
German EmpireAlexander von Kluck
German EmpireKarl von Bülow
German EmpireJosias von Heeringen
Fuerza
United KingdomBEF
FranceQuinto ejército
FranceSexto ejército
German EmpirePrimer ejército
German EmpireSegundo ejército
German EmpireSéptimo ejército
Muertes y pérdidas
United Kingdom 13.541 muertos o heridos
France Desconocido
Desconocido
 
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Publicado por en 13 septiembre, 2014 en 1914, Batallas, Frente Occidental

 

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6 de Septiembre al 4 de Octubre de 1914 – Batalla de Drina


La batalla de Drina (servio: El na Drini de Bitka) fue una batalla de la Primera Guerra Mundial de combate entre los ejércitos serbios y austrohúngaros en septiembre de 1914. Los austrohúngaros emprendieron una ofensiva significativa sobre el río de Drina en la frontera serbia occidental, dando por resultado varias escaramuzas (la batalla de Mačkov Kamen y la batalla de Gučevo). A principios de octubre, se forzo la retirada, y el ejercito serbio fue reagrupado más adelante para la lucha en la batalla de Kolubara.

Preludio

File:M 41 4 les troupes serbes bataille de la Drina.jpg

Soldados serbios durante la batalla

Después de ser derrotada en la batalla del Cer en agosto de 1914, el ejército austrohúngaro se retiró en los alrededores del río de Drina dentro de Bosnia y de Syrmia. Bajo presión por parte de sus aliados, Serbia condujo una ofensiva limitada a través del río Sava en la región austrohúngara de Syrmia. Mientras tanto, la primera división de Timok del segundo ejército serbio sufrió una derrota pesada con alrededor de 6.000 muertes mientras que infligía solamente 2.000.

Con la mayor parte de sus fuerzas en Bosnia, el general Oskar Potiorek decidía que la mejor manera de parar la ofensiva serbia era poner en marcha otra invasión y recordar a sus tropas que debían defender su patria mucho más pequeña.

La ofensiva

El 7 de septiembre trajo un ataque austrohúngaro en el oeste, a través del río Drina, con el quinto ejército en Mačva y el sexto ejército más lejos al sur. El ataque inicial del quinto ejército fue rechazado por el segundo ejército serbio, con 4.000 muertes austrohúngaras, pero el sexto ejército más fuerte sorprendió al tercer ejército serbio y equilibró en territorio serbio. Después algunas unidades del segundo ejército serbio fueron enviados para alentar el tercero, pero el quinto ejército austrohúngaro también fue llevado para establecer la cabecera y atacar de nuevo. En aquel momento, el mariscal de campo Radomir Putnik retiró al primer ejército de Syrmia (contra oposición popular) y lo utilizó para llevar a cabo un contraataque feroz contra el sexto ejército que fue inicialmente bien, pero finalmente se atascó en una lucha sangrienta de cuatro días en la montaña de Jagodnja llamada Mačkov Kamen, en el cual ambos lados sufrieron pérdidas horrendas en ataques frontales y contraataques sucesivos. Dos divisiones serbias perdieron a alrededor 11.000 hombres, y las pérdidas austrohúngaras eran probablemente comparables.

El mariscal de campo Putnik pidió un reagrupamiento en las colinas circundantes y el frente se estableció en un mes y medio de la guerra de fosos, que era altamente desfavorable a los serbios, que tenian artillería pesada en gran parte obsoleta, tenía acción corta de munición, producción limitada obuses (tenían una sola fábrica que producía alrededor de 100 obuses diarios) también disponían de un calzado inapropiado para la guerra, puesto que la gran mayoría de infantería llevó los opanaks tradicionales, mientras que los austrohúngaros tenían botas de cuero. La mayor parte del material de  guerra fue suministrado por los aliados, que era escaso incluso para ellos mismos. En una situación semejante, la artillería serbia llegó a ser rápidamente silenciada, mientras que los austrohúngaros aumentaron constantemente su fuego. Las muertes diarias de los serbios alcanzaron los 100 soldados.

Durante las primeras semanas de la guerra de foso, el ejército serbio de Užice (una división consolidada) y el ejército montenegrino de Sanjak condujeron una ofensiva abortiva en Bosnia.

Batalla de Drina
Parte de la campaña Serbia (Primera Guerra Mundial)

Monument on Gucevo hill.JPG

Monumento a los caidos en el sitio de la batalla

 

Fecha Del 6 de septiembre al 4 de octubre de 1914
Ubicación Rio Drina, frontera serbia
Resultado Los serbios conducen la acción ofensiva limitada, austriacos establecen las cabezas de puente
Beligerancias
 Austria-Hungría  Serbia
 Montenegro
Comandantes y líderes
Oskar Potiorek
Liborius Ritter von Frank
Stepa Stepanović
Ć Šturm de Pavle Juriši
Fuerza
Elementos de los segundos y terceros ejércitos servios
Muertes y pérdidas
aproximadamente 17.000 muertos y heridos aproximadamente 18.500 muertos y heridos
 
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Publicado por en 6 septiembre, 2014 en 1914, Batallas, Frente Occidental

 

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6 de septiembre al 12 de septiembre 1914 – Primera batalla del Marne


Primera batalla del Marne

Ha habido dos batallas que reciben el nombre de Batalla del Marne, ambas durante la Primera Guerra Mundial.

La primera batalla del Marne (conocida también como milagro del Marne) fue una batalla de la Primera Guerra Mundial combatida en el frente occidental desde el 5 al 12 de septiembre de 1914. El evento constituyó un punto de cambio en el curso de toda la guerra ya que marcó el fallo del Plan Schlieffen alemán y, por cuatro años, el fin de la guerra de movimientos.

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Desarrollo

A fines de agosto de 1914, todas las fuerzas aliadas en el frente occidental, constituidas por el ejército francés reforzado por el Cuerpo de expedición británico, había sido obligadas a la retirada hacia París tras varias derrotas de la Batallas de las fronteras.

Los alemanes estaban por llegar al Marne amenazando con encerrar por el oeste al grueso de las fuerzas enemigas. Gracias a los primeros aviones, que hicieron su aparición en el campo militar como simples elementos de observación, los franceses se dieron cuenta de la amenaza. Además se detectó una transmisión de radio alemana gracias a la antena de 24 metros colocada justo en la cúspide de la Torre Eiffel. En dicha transmisión, que por error no se envió codificada, se transmitía que el ejército alemán estaba impedido por el agotamiento de sus tropas. Sir John French, comandante del cuerpo de expedición británico, inició los planes de la retirada general británica a las ciudades portuarias de La Mancha para una evacuación del continente. El gobernador militar de París, general Joseph Simon Gallieni se reunió con Lord Kitchener, Secretario británico de Guerra, y le propuso un contraataque común apenas los alemanes llegaran al Marne. Esto fue necesario ya que en esta fase de la guerra no existía aún un mando unificado entre los aliados).

Por otra parte, el general Joffre había preparado un nuevo ejército en París, el 6°, comandado por el general Maunoury: Gallieni propuso emplearlo para realizar un ataque en el flanco oeste del ejército alemán de von Kluck, a partir del Marne, para Nanteuil-le-Haudouin y Meaux, el 5 de septiembre.

El 7 de septiembre, éste 6° ejército, atacado violentamente, resistía con dificultad. El gobernador de París, reunió a todos los taxis de la ciudad para enviar con urgencia 6.000 reservistas al campo de batalla. En la memoria colectiva quedó sobre todo la imagen espectacular e increíble para la época de 670 automóviles, la mayoría taxis modelo Renault AG de color rojo, reunidos ante el Hôtel des Invalides, en el que fue uno de los primeros usos de tropas motorizadas. El aporte de los refuerzos de París ha sido descrito como fundamental en la economía de la batalla. Sin embargo, considerando el número de los combatientes y la entidad de las pérdidas cotidianas (alrededor de 50,000), parece poco lógico ver en este hecho algo más que un gran valor emocional.

Finalmente el 9 de septiembre, el 6° ejército, derrotado, se retiró tras el Marne. Von Kluck cometió el error de ir en su busca, ya que al avanzar creó una brecha de 50 kilómetros con el 2° ejército de Karl von Bülow, que se encontraba a su derecha; aprovechando esta situación el 5° ejército francés, y las dos divisiones del cuerpo expedicionario británico, penetraron atacando a los dos ejércitos alemanes en los flancos que dejaron descubiertos.

Desorganizados por la maniobra, maniatados por las anteriores avanzadas y ligeramente inferiores en número en ese punto, los alemanes fueron obligados a replegarse hacia el río Aisne el 13 de septiembre. La batalla posterior (13-28 de septiembre) hecha de ataques y contraataques recíprocos, mostró a ambos ejércitos rivales la imposibilidad de un avance frontal con ímpetu, ya que tenían frente a sí un sistema de trincheras aun cuando sólo estuviera esbozado.

El golpe de detención dado a los ejércitos alemanes, más poderosos, marcó el fin del plan Schlieffen. Sin embargo, según lo afirmado por el general Chambe, entonces joven oficial de caballería, se trató de una batalla vencida pero no de una victoria ganada. En efecto, si los ejércitos franco-británicos lograron el objetivo de detener la avanzada alemana y de rechazarla, no fueron capaces de sacar fruto de la ventaja conseguida y alejar al enemigo de su territorio, sino solo algunos kilómetros hacia el norte. Pero, de hecho, con esta derrota el ejército alemán debió abandonar su plan estratégico original, alejándose así la posibilidad de la victoria.

Un taxi de la época

 

Así comenzó la llamada “carrera hacia el mar” y la guerra de posiciones, que se prolongó por los siguientes cuatro años.

No sé quién venció en la batalla del Marne, pero sé quién la habría perdido

Joseph Joffre

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Representación artística sobre el transporte de soldados franceses al frente en los taxis parisinos.
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Soldados franceses entran en la destruida aldea de Soizy-au-Bois, luego de duros combates.
Primera Batalla del Marne
Primera Guerra Mundial
Fecha 6 de septiembre – 12 de septiembre, 1914
Lugar Río Marne, cerca de París (Francia)
Conflicto Los alemanes buscan rodear por el oeste a las fuerzas aliadas. El gobernador de París ordena que los taxis parisinos transporten al frente a las tropas de reserva francesas. Se suma el Cuerpo Expedicionario Británico. Los alemanes son detenidos, haciendo fracasar el Plan Schlieffen y comenzando así la guerra de trincheras.
Resultado Decisiva victoria estratégica Aliada
Beligerantes
Bandera de Francia. Francia
Flag of the United Kingdom.svg Reino Unido
Flag of the German Empire.svg Segundo Reich Alemán
Comandantes
Joseph Joffre
John French
Helmuth von Moltke
Fuerzas en combate
1.071.000 hombres 1.485.000 hombres
Bajas
Alrededor de 263.000
Francia: 80.000 muertos
Alrededor de 250.00

Bibliografía

  • ISSELIN HENRY, The Battle of the Marne Elek Books, Londres, 1965 (traducción de La Bataille de la Marne Editions B. Arthaud, 1964)
  • PERRIS GEORGE HERBER, The Battle of the Marne Methuen, Londres, 1920
  • FOCH FERDINAND, Memorie, Mondadori, 1931
 
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